Angelical TacituRna
Poeta recién llegado
Callada, enamorada.
¡Mis piernas adormecidas!
Vuelan emociones. ¡Te pienso!
.
Latidos ígneos, celos agobiantes.
¿No sabes que te amo?
Los anhelos son mi refugio.
.
Dichosa en mi lecho sueño,
te quiero en mi boca, en mi pecho
en mis manos amorosas. ¡Te deseo!
.
Era ajena a los cuentos de hadas.
¡Apareciste como un pájaro azulado!
Me acurruque entre tus alas. ¡Renací!
.
Inmortalizó ese día de enero.
Con decoro caminabas,
dándote paso entre la multitud.
.
Subiste al trono. ¡Te admiraba!
El castillo siempre fue tuyo.
¡Me postraba a tus pies!
.
¡Me embriagué de tu existencia!
Los años pasan. ¿Acaso importa?
En mis venas libremente viajas.
.
A los fantasmas sepultemos
disfrutemos nuestros misterios.
¡Besémonos mágicamente!
.
¡Amado! añoro tu mirada.
Te doy mis ansias de amar.
Clamo al sol y a la luna. ¡Átalo a mí!
.
Quince veranos nos distancian,
adoro cada uno de ellos.
¿No escuchas mis suspiros?
.
Mis mariposas locas y enamoradas
sacuden sus alas. ¡Te pertenecen!
Mis flores melancólicas. ¡Te sonríen!
.
Mis ojos persiguen tu imagen,
lágrimas descienden. ¡Te extraño!
Dentro, afuera. ¡Siempre tú!
.
Brotan palabras enmudecidas
en instantes gritan desesperadas.
¡Se calman! ¡Se arrullan! ¡Te aman!
¡Mis piernas adormecidas!
Vuelan emociones. ¡Te pienso!
.
Latidos ígneos, celos agobiantes.
¿No sabes que te amo?
Los anhelos son mi refugio.
.
Dichosa en mi lecho sueño,
te quiero en mi boca, en mi pecho
en mis manos amorosas. ¡Te deseo!
.
Era ajena a los cuentos de hadas.
¡Apareciste como un pájaro azulado!
Me acurruque entre tus alas. ¡Renací!
.
Inmortalizó ese día de enero.
Con decoro caminabas,
dándote paso entre la multitud.
.
Subiste al trono. ¡Te admiraba!
El castillo siempre fue tuyo.
¡Me postraba a tus pies!
.
¡Me embriagué de tu existencia!
Los años pasan. ¿Acaso importa?
En mis venas libremente viajas.
.
A los fantasmas sepultemos
disfrutemos nuestros misterios.
¡Besémonos mágicamente!
.
¡Amado! añoro tu mirada.
Te doy mis ansias de amar.
Clamo al sol y a la luna. ¡Átalo a mí!
.
Quince veranos nos distancian,
adoro cada uno de ellos.
¿No escuchas mis suspiros?
.
Mis mariposas locas y enamoradas
sacuden sus alas. ¡Te pertenecen!
Mis flores melancólicas. ¡Te sonríen!
.
Mis ojos persiguen tu imagen,
lágrimas descienden. ¡Te extraño!
Dentro, afuera. ¡Siempre tú!
.
Brotan palabras enmudecidas
en instantes gritan desesperadas.
¡Se calman! ¡Se arrullan! ¡Te aman!