Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay un par de almohadas vacías
en esta cama inerte que fue tuya y mía,
la sombras de dos besos que nos dimos
y una arruga en la sábana cuando tuviste frío.
Hay un par de manos pintadas en la pared
entrelazadas en el tiempo entre el ahora y el ayer,
tus sandalias en la esquina
y en la puerta haciendo fila el sostén que te robé.
Un par de mensajes donde me dejaste en visto,
el boceto de un carruaje algo típico
de las películas que amabas al amanecer.
Perdona si tengo alguna lágrima que no disimulo,
es increíble que fueras mi mundo
y ahora solamente quedan cenizas
que el fuego no piensa renacer.
Te tengo en lista de mi olvido
para que no me taches de asesino,
y puedas soñar despierta con los besos
que te roba otro al anochecer.
Tengo tu foto en lista
y al lado puse "asesina"
porque mientras fuiste mía yo te amé.
Hay un par de besos en la cama
y tus sandalias en la esquina
y en la puerta haciendo fila el vestido que desabroché.
Perdona si tengo alguna lágrima que no disimulo,
sé que suena un poco cursi y absurdo,
pero en mis labios llevo el sabor de tu piel
y tus manos siguen en mi colchón
aunque no pienses volver.
en esta cama inerte que fue tuya y mía,
la sombras de dos besos que nos dimos
y una arruga en la sábana cuando tuviste frío.
Hay un par de manos pintadas en la pared
entrelazadas en el tiempo entre el ahora y el ayer,
tus sandalias en la esquina
y en la puerta haciendo fila el sostén que te robé.
Un par de mensajes donde me dejaste en visto,
el boceto de un carruaje algo típico
de las películas que amabas al amanecer.
Perdona si tengo alguna lágrima que no disimulo,
es increíble que fueras mi mundo
y ahora solamente quedan cenizas
que el fuego no piensa renacer.
Te tengo en lista de mi olvido
para que no me taches de asesino,
y puedas soñar despierta con los besos
que te roba otro al anochecer.
Tengo tu foto en lista
y al lado puse "asesina"
porque mientras fuiste mía yo te amé.
Hay un par de besos en la cama
y tus sandalias en la esquina
y en la puerta haciendo fila el vestido que desabroché.
Perdona si tengo alguna lágrima que no disimulo,
sé que suena un poco cursi y absurdo,
pero en mis labios llevo el sabor de tu piel
y tus manos siguen en mi colchón
aunque no pienses volver.