J. M. Ossorio
Poeta recién llegado
Esencia de alba vidriera en instantes,
notable el rosal unido en tu tez,
bañas con lluvia serena los lamentos,
pintas tu risita en suave aguamiel.
Cercana que desafía a la distancia,
grande en el matiz de su dignidad,
gozosa por las entonaciones de gala,
alegre… Desparramando frescura.
Sale tu ímpetu en fuente de arroyo,
eficaz grosería en mis portales;
arreglas con tu esencia de escarcha
el patio de mis acostumbrados familiares.
Sueña mi ternura al desnudo,
nada disimula mi esperanza por dondequiera,
el albedrío de tu voz sin zancadilla,
o la simpatía con que pronuncio…
Y a la furia de mi cantinela moldeada
rasguean mis sinfonías que percibes rudas
como calman al mundo encantado…
Tus ojos de azabache, antes avellana.
Hay caminos que recogen caricias
Y tramos de escasos senderos
Mis reseñas de humareda no atinaron sentidos
Y obtuvieron postales
Cuando respiran lejos
Como lo quisiste
Sí salió la luna
Cuando no soñabas
Te cayeron besos
notable el rosal unido en tu tez,
bañas con lluvia serena los lamentos,
pintas tu risita en suave aguamiel.
Cercana que desafía a la distancia,
grande en el matiz de su dignidad,
gozosa por las entonaciones de gala,
alegre… Desparramando frescura.
Sale tu ímpetu en fuente de arroyo,
eficaz grosería en mis portales;
arreglas con tu esencia de escarcha
el patio de mis acostumbrados familiares.
Sueña mi ternura al desnudo,
nada disimula mi esperanza por dondequiera,
el albedrío de tu voz sin zancadilla,
o la simpatía con que pronuncio…
Y a la furia de mi cantinela moldeada
rasguean mis sinfonías que percibes rudas
como calman al mundo encantado…
Tus ojos de azabache, antes avellana.
Hay caminos que recogen caricias
Y tramos de escasos senderos
Mis reseñas de humareda no atinaron sentidos
Y obtuvieron postales
Cuando respiran lejos
Como lo quisiste
Sí salió la luna
Cuando no soñabas
Te cayeron besos