jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
.
en una puta cantina: allí quisiera morirme
tomandome el veintiavo whisky con una sexoservidora cualquiera
y poniendo en la rocola canciones de los temerarios y de aniceto molina;
de pronto comenzaría a sentir una especie de falta de oxigenamiento
y una sensación quemante corriéndome por la región del torax como lava volcánica
"me está llevando la chingada, domitila, vete a conseguir un puto doctor"
"nah, villa, son tus putos nervios; anda, chíngate otro whiskazo"
"te digo que me estoy infartando, pendeja: mueve el puto culo y llama una ambulancia"
"eres un pinche exagerado, villa; empínate ese whisky para pedir otra botella"
"por lo menos métete debajo de la mesa y hazme una mamada, domi
para morir eyaculado y no quedarme con la jodida verga tiesa toda la puta eternidad"
"ya me debes dos cogidas, villa, primero págame y luego te la chupo"
"qué cabrona eres, ni siquiera puedes cumplirle la última voluntad a un moribundo"
"dame 500 y te la mamo hasta que te infartes"
en una puta cantina: allí quisiera estirar la pata
con un vasote de whisky en la mano y con la domitila
arrodillada en el piso, la cabeza metida entre mis piernas
y con mi escopeta clavada 22 centímetros y medio dentro de su garganta
"ya siento que el espíritu del señor se acerca a recoger mi alma y transportarla
fuera de este mundo imperfecto y pecaminoso hacia las regiones celestiales"
"deja de decir pendejadas, villa, que me haces perder la concentración"
"ya empiezo a ver la puta luz al final del túnel, domi, date prisa"
"¿qué más quieres que haga, pendejo
si tengo zambutida toda tu verga en mi esófago y me estoy tragando también tus huevos?"
"me estoy separando del piso, domitila, la vida se me está yendo del cuerpo"
en una puta cantina, borracho, olvidado de todas las tristezas
aferrado a una botella y con mis genitales recibiendo la extremaunción redentora
de una sacerdotisa del sexo experta en sacarle hasta el último átomo de vida
a un hombre que alcanzó por fin la línea de llegada
de este puto viaje que no lleva a ninguna parte
allí quisiera palmarla, hundiéndome tranquilamente en el abismo infinito
mientras mis huevos revientan en un big bang que podría fundar otro universo
.
en una puta cantina: allí quisiera morirme
tomandome el veintiavo whisky con una sexoservidora cualquiera
y poniendo en la rocola canciones de los temerarios y de aniceto molina;
de pronto comenzaría a sentir una especie de falta de oxigenamiento
y una sensación quemante corriéndome por la región del torax como lava volcánica
"me está llevando la chingada, domitila, vete a conseguir un puto doctor"
"nah, villa, son tus putos nervios; anda, chíngate otro whiskazo"
"te digo que me estoy infartando, pendeja: mueve el puto culo y llama una ambulancia"
"eres un pinche exagerado, villa; empínate ese whisky para pedir otra botella"
"por lo menos métete debajo de la mesa y hazme una mamada, domi
para morir eyaculado y no quedarme con la jodida verga tiesa toda la puta eternidad"
"ya me debes dos cogidas, villa, primero págame y luego te la chupo"
"qué cabrona eres, ni siquiera puedes cumplirle la última voluntad a un moribundo"
"dame 500 y te la mamo hasta que te infartes"
en una puta cantina: allí quisiera estirar la pata
con un vasote de whisky en la mano y con la domitila
arrodillada en el piso, la cabeza metida entre mis piernas
y con mi escopeta clavada 22 centímetros y medio dentro de su garganta
"ya siento que el espíritu del señor se acerca a recoger mi alma y transportarla
fuera de este mundo imperfecto y pecaminoso hacia las regiones celestiales"
"deja de decir pendejadas, villa, que me haces perder la concentración"
"ya empiezo a ver la puta luz al final del túnel, domi, date prisa"
"¿qué más quieres que haga, pendejo
si tengo zambutida toda tu verga en mi esófago y me estoy tragando también tus huevos?"
"me estoy separando del piso, domitila, la vida se me está yendo del cuerpo"
en una puta cantina, borracho, olvidado de todas las tristezas
aferrado a una botella y con mis genitales recibiendo la extremaunción redentora
de una sacerdotisa del sexo experta en sacarle hasta el último átomo de vida
a un hombre que alcanzó por fin la línea de llegada
de este puto viaje que no lleva a ninguna parte
allí quisiera palmarla, hundiéndome tranquilamente en el abismo infinito
mientras mis huevos revientan en un big bang que podría fundar otro universo
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