Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
La tarde se deslíe en la ventana:
la garúa la ha puesto pensativa:
desde la calle, la saudade mira
directo al corazón en añoranza.
Celajes como lúdicos fantasmas
el añil de la tarde difuminan.
Desde el cristal me llenan las pupilas
senderos que hablan sólo de nostalgia.
Sucede, siempre así, en estas tardes
de lluvia sin premura y prolongada,
donde incluso el café sólo me sabe
a tu distante y suave remembranza.
En tardes con garúa en la mirada,
pensar en ti, resulta inevitable.
la garúa la ha puesto pensativa:
desde la calle, la saudade mira
directo al corazón en añoranza.
Celajes como lúdicos fantasmas
el añil de la tarde difuminan.
Desde el cristal me llenan las pupilas
senderos que hablan sólo de nostalgia.
Sucede, siempre así, en estas tardes
de lluvia sin premura y prolongada,
donde incluso el café sólo me sabe
a tu distante y suave remembranza.
En tardes con garúa en la mirada,
pensar en ti, resulta inevitable.
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