Bartleby - el alegre
Poeta recién llegado
Afecto
La muda de ropa,
la corbata y las líneas de tiza
en el algodón sin poliéster,
el sol hermoso,
nacido de un valle,
el corsé de una mujer de recepción,
su sonrisa, su baile,
me dicen muchas cosas al oído.
Nada es ruido.
Solo sirenas, ecos, pistas de melotrón.
Hoy Charlie Watts murió,
hoy sentí que me aburrí un poco de mi empresa.
Hoy no sé que hacer,
entre tanto pinyin, ni hao, ni hao ma, y zaijian.
Hay un dolor en mi corazón,
una melancolía asiática,
una necesidad de revolcarme con una mujer hermosa.
Caminar sobre plantones de juncos,
en la selva, morder un escorpión,
ver las constelaciones
tomado de la mano,
el césped y mi perro al lado,
un ligero temblor,
un poco de vida,
y la arena, la tierra, el barro, el olor a tierra mojada,
la pelota de fútbol
y la infancia mandando un centro y gol.
Todo mejorará, amigo,
triángulos, rombos, vinilos de 180 gram y juegos a 120 fps.
Almohadas acolchonaditas,
una pajita y el inmenso amor a Dios.
La muda de ropa,
la corbata y las líneas de tiza
en el algodón sin poliéster,
el sol hermoso,
nacido de un valle,
el corsé de una mujer de recepción,
su sonrisa, su baile,
me dicen muchas cosas al oído.
Nada es ruido.
Solo sirenas, ecos, pistas de melotrón.
Hoy Charlie Watts murió,
hoy sentí que me aburrí un poco de mi empresa.
Hoy no sé que hacer,
entre tanto pinyin, ni hao, ni hao ma, y zaijian.
Hay un dolor en mi corazón,
una melancolía asiática,
una necesidad de revolcarme con una mujer hermosa.
Caminar sobre plantones de juncos,
en la selva, morder un escorpión,
ver las constelaciones
tomado de la mano,
el césped y mi perro al lado,
un ligero temblor,
un poco de vida,
y la arena, la tierra, el barro, el olor a tierra mojada,
la pelota de fútbol
y la infancia mandando un centro y gol.
Todo mejorará, amigo,
triángulos, rombos, vinilos de 180 gram y juegos a 120 fps.
Almohadas acolchonaditas,
una pajita y el inmenso amor a Dios.