Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siento que se acaban las mañanas
y las tardes nunca están,
dentro del día siempre sobran horas
y aunque tengo buena memoria
olvido las cosas desde que no estás.
Siempre pensé que despertarse era estar vivo
y resulta que es más triste la realidad,
mi boca tiene telarañas y suspiros
donde se supone que habrían besos por estallar.
Sólo guardo una colección de silencios
que es igual que morir de amor,
serpientes y gatos negros
se sientan conmigo en el comedor.
Para bien o para mal soy ahijado del olvido
y tanto se acuerda de mí
que no me quiere ver felíz
y me hace esclavo de un recuerdo frío
al que le doy un beso imaginario para irme a dormir.
Deambulan en mi mente escenas muertas
de los besos que partieron sin nacer,
velorios y sábanas que no se estrenan
y un amor que sueña con un día renacer.
Me detendré a esperar las luces que no llegan
y el sol que se quedó en otro hemisferio
planeando un amanecer sin hacer escala
mientras yo continúo mi silencio.
Para bien o para mal soy ahijado de la soledad
y tanto me quiere que siempre me acompaña.
y las tardes nunca están,
dentro del día siempre sobran horas
y aunque tengo buena memoria
olvido las cosas desde que no estás.
Siempre pensé que despertarse era estar vivo
y resulta que es más triste la realidad,
mi boca tiene telarañas y suspiros
donde se supone que habrían besos por estallar.
Sólo guardo una colección de silencios
que es igual que morir de amor,
serpientes y gatos negros
se sientan conmigo en el comedor.
Para bien o para mal soy ahijado del olvido
y tanto se acuerda de mí
que no me quiere ver felíz
y me hace esclavo de un recuerdo frío
al que le doy un beso imaginario para irme a dormir.
Deambulan en mi mente escenas muertas
de los besos que partieron sin nacer,
velorios y sábanas que no se estrenan
y un amor que sueña con un día renacer.
Me detendré a esperar las luces que no llegan
y el sol que se quedó en otro hemisferio
planeando un amanecer sin hacer escala
mientras yo continúo mi silencio.
Para bien o para mal soy ahijado de la soledad
y tanto me quiere que siempre me acompaña.