Camy
Camelia Miranda
Yo tenía un espacio confiable
donde extendía mis brazos
y el premio ya reverdecía en los labios.
Tenía ese abrazo
en cualquier rincón del día,
en la chispa y el amargo,
en el verso, en el café,
en las palabras de la tarde.
Yo tenía un universo de mieles
y lluvia,
el espejo que me leía la cartilla
y también me sonreía,
con su puente de arco iris y sus grises
pintando de aventuras mi biografía,
de aguaceros en mi almohada,
pero como aliviaron el dolor de cada herida.
Jamás sostuve tanta soledad junta
como ahora,
para desear sin medida,
para inclinar la balanza
porque no me queda otra salida,
y pretender que el vacío es mera coincidencia,
solidaridad de espigas en medio de la nada
y un mínimo de valor que se estrella,
en un muro de silencio
con sus yemas de olvido….
Y yo hoy, con mis ramas pequeñitas
y al otro lado del mundo,
la naturaleza ha parido
y con su lava hasta el mar,
consumiendo tanta vida…
…Mi gran amiga ha escrito
que un volcán ha nacido.
(19-09-2021)