Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
No hay más que comenzar de cero
habiendo estado en diez,
cambiar la temperatura a estado muerto,
seguir algunos días y reconocer...
que no vamos al mismo sitio.
Un beso más no me sabe bien,
hace años que morimos de tristeza,
después de un calor de hogar
hasta las migas del pan nos pesan.
Suponiendo que aún encuentres necesario
que nos topemos en la cama,
no esperes más que un beso y medio abrazo,
termina tú, que yo me encargo al rato.
Tropezamos con tantas piedras, iguales todas,
este tajo de serpientes que se comieron a las palomas
tiene horario de atención las veinticuatro horas,
sigue durmiendo que yo me voy a desvelar.
Estamos juntos sin estar con nosotros,
movemos las manecillas del reloj para no toparnos,
cada mañana cambiamos de rostros
con la esperanza de reconciliarnos.
Ya no es tan necesario encontrarnos en la cama
desde que presumes tu colección de juguetes
y yo busco en internet el vídeo de la semana.
Nos independizamos del amor que es sólo un forastero,
cada beso es un amor platónico,
nos luce tan bien llegar a cero
que no recuerdo el último beso que me dejó atónito.
habiendo estado en diez,
cambiar la temperatura a estado muerto,
seguir algunos días y reconocer...
que no vamos al mismo sitio.
Un beso más no me sabe bien,
hace años que morimos de tristeza,
después de un calor de hogar
hasta las migas del pan nos pesan.
Suponiendo que aún encuentres necesario
que nos topemos en la cama,
no esperes más que un beso y medio abrazo,
termina tú, que yo me encargo al rato.
Tropezamos con tantas piedras, iguales todas,
este tajo de serpientes que se comieron a las palomas
tiene horario de atención las veinticuatro horas,
sigue durmiendo que yo me voy a desvelar.
Estamos juntos sin estar con nosotros,
movemos las manecillas del reloj para no toparnos,
cada mañana cambiamos de rostros
con la esperanza de reconciliarnos.
Ya no es tan necesario encontrarnos en la cama
desde que presumes tu colección de juguetes
y yo busco en internet el vídeo de la semana.
Nos independizamos del amor que es sólo un forastero,
cada beso es un amor platónico,
nos luce tan bien llegar a cero
que no recuerdo el último beso que me dejó atónito.