Antares
Poeta adicto al portal
Y así sucede, por casualidad.
Un encuentro en una esquina,
la falta de instinto para evitarnos.
Nuestra ira reducida a nada.
Una niebla que cubre las ansías.
El tedio que produce
el esfuerzo de lo imposible.
Y te siento abrumado
por la desgracia.
Y me siento diluida en el silencio,
silencio que veo como refugio
en el que suelo
ponerme a resguardo.
Flota en el aire
el declive de los sueños.
Perdona,
si es la señal que me llega.
Perdí en su momento,
el hilo de nuestra historia,
que mas que historia
fue ensueño
en tiempos de esplendor.
Un viaje de mariposas
girando en mi cabeza,
bailando en mi estómago
y anidando en el corazón;
donde se ama y querían quedarse.
¿Y tú?
Tan frío e invulnerable.
¿Y yo?
Hipersensible,
fui arcilla en tus manos .
Juntos conseguimos
eternizar el miedo.
Una tarde, un desencuentro.
Un encuentro en una esquina,
la falta de instinto para evitarnos.
Nuestra ira reducida a nada.
Una niebla que cubre las ansías.
El tedio que produce
el esfuerzo de lo imposible.
Y te siento abrumado
por la desgracia.
Y me siento diluida en el silencio,
silencio que veo como refugio
en el que suelo
ponerme a resguardo.
Flota en el aire
el declive de los sueños.
Perdona,
si es la señal que me llega.
Perdí en su momento,
el hilo de nuestra historia,
que mas que historia
fue ensueño
en tiempos de esplendor.
Un viaje de mariposas
girando en mi cabeza,
bailando en mi estómago
y anidando en el corazón;
donde se ama y querían quedarse.
¿Y tú?
Tan frío e invulnerable.
¿Y yo?
Hipersensible,
fui arcilla en tus manos .
Juntos conseguimos
eternizar el miedo.
Una tarde, un desencuentro.