Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y volvió a pasar el tiempo como si no volviera,
mis lágrimas como un mar a punto de secar
y yo quedándome sin fuerzas
aún sabiendo que no vendrías, me senté a esperar.
Y se burlaron de mí las semillas del amor
al ver que inútilmente te aguardaba
sólo en mi habitación,
a veces soy tan tonto y se me olvida que te fuiste
y cuando me acuerdo lloro, y vuelvo a estar triste.
Dime si algún día piensas en volver,
si te espero en este vuelo sin aviones,
o si me voy sólo como espina en el desierto
más próximo de mis desilusiones.
Yo te amé tanto que dejé de amarme yo
y tú te vas como si nada,
pareciera que en el fondo no hay telón
que sirva para animar esta mala jornada.
No recuerdo cuántas veces te me has ido
y temo mucho que no sea la última vez,
sin tus besos resonando, tengo el corazón herido
y tú no te acuerdas de mi querer.
Nunca dejó mi corazón de ser tuyo
y cada eco de mi voz sólo habla de ti,
mi casa es una colección de muros
que tienen fuerte tendencia a morir.
Ya no sonrío porque nunca fui tan hipócrita
y la sonrisa es una señal de alegría,
prometo no quedarme haciendo fila
en esta aurora nostálgica que no conoce día.
mis lágrimas como un mar a punto de secar
y yo quedándome sin fuerzas
aún sabiendo que no vendrías, me senté a esperar.
Y se burlaron de mí las semillas del amor
al ver que inútilmente te aguardaba
sólo en mi habitación,
a veces soy tan tonto y se me olvida que te fuiste
y cuando me acuerdo lloro, y vuelvo a estar triste.
Dime si algún día piensas en volver,
si te espero en este vuelo sin aviones,
o si me voy sólo como espina en el desierto
más próximo de mis desilusiones.
Yo te amé tanto que dejé de amarme yo
y tú te vas como si nada,
pareciera que en el fondo no hay telón
que sirva para animar esta mala jornada.
No recuerdo cuántas veces te me has ido
y temo mucho que no sea la última vez,
sin tus besos resonando, tengo el corazón herido
y tú no te acuerdas de mi querer.
Nunca dejó mi corazón de ser tuyo
y cada eco de mi voz sólo habla de ti,
mi casa es una colección de muros
que tienen fuerte tendencia a morir.
Ya no sonrío porque nunca fui tan hipócrita
y la sonrisa es una señal de alegría,
prometo no quedarme haciendo fila
en esta aurora nostálgica que no conoce día.