El regreso de Alfonsina
Poeta que considera el portal su segunda casa
MAS ALLÁ DEL ROSTRO
Mi mar de infinitos rostros,
de esencia infinita toda,
qué más da lo que a los ojos
ofrezcas, mi mar, qué importa.
Inusitados recodos
albergas de soñadora
donde atemperan los ogros
la furia de su zozobra.
De sal secas los enojos
con pañuelo de azul ola
y a las saudades das gozos
en vuelo de las gaviotas.
Te creces contra lo inhóspito,
rumias con fuerza las rocas,
eres voz de grave tono
y nana al llegar la aurora.
De paz donas tus tesoros
cuando la tierra te toma
y te fundes como el prójimo
que se entrega en alma y forma.
Si buceando en tus fondos
al errante le das órbita,
si das luna, faro y hombros
al que perdido te nombra,
¿qué valor tiene tu rostro?
¿De quién, mar, es la victoria?
De vacío y sueños prófugos
vivirá aquel que te acota.
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