rosa amarilla
Poeta que no puede vivir sin el portal
Por el sendero de un monte
Me encontraba caminando
Y en lo alto de su cumbre
Al eco escuché gritando.
Parecía que me llamabas
Quieta me quedé escuchando
Me envolvía su resonancia
Y tu voz, seguía sonando.
En lo alto de este monte
Se respira tanta paz
Despacio cierro mis ojos
Y así comienzo a soñar
Y el eco sigue sonando
Tu voz me sigue envolviendo
Y despacito, mi vida
El sueño me va venciendo.
En la cima de ese monte
En esa quietud, y paz
Quisiera yo estar contigo
Por toda la eternidad
Y me sigues envolviendo
Me sigues acariciando
y dulcemente, mi niño
Sueño que te estoy amando