Y entre los calamares de la frontera,
me aferro a este techo visceral,
me aferro a esos versos de este naufragio…
y por aferrarse, aferrarse uno a esas panteras de alquiler,
a esas mariposas que se rumiaron los cantos rodados;
a ese perejil en vena, y a esa bahía que acoge con los brazos encendidos…
y no quiero seguir perdiendo, pero siempre es bueno saber que hay un sitio…
y como dice la sentencia: “amigos hasta en el infierno” ….
Y ¿cómo se las van a apañar ahora los urogallos?
me aferro a este techo visceral,
me aferro a esos versos de este naufragio…
y por aferrarse, aferrarse uno a esas panteras de alquiler,
a esas mariposas que se rumiaron los cantos rodados;
a ese perejil en vena, y a esa bahía que acoge con los brazos encendidos…
y no quiero seguir perdiendo, pero siempre es bueno saber que hay un sitio…
y como dice la sentencia: “amigos hasta en el infierno” ….
Y ¿cómo se las van a apañar ahora los urogallos?