Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Amor adolescente
En una tarde soleada
se cruzaron sus miradas,
ella con su pelo al viento
el contento la miraba.
Eran dos críos andando
que cruzaron sus miradas,
sin ver que los observaba
la gente que allí pasaba.
El parece un brabucón
parece ella una princesa,
pero el amor que volaba
saltaba todas las rejas.
Cuando se cruza un verdadero amor ,no existe diferencia de raza ni de color que pueda oponerse para no llegar a buen puerto.
En una tarde soleada
se cruzaron sus miradas,
ella con su pelo al viento
el contento la miraba.
Eran dos críos andando
que cruzaron sus miradas,
sin ver que los observaba
la gente que allí pasaba.
El parece un brabucón
parece ella una princesa,
pero el amor que volaba
saltaba todas las rejas.
Cuando se cruza un verdadero amor ,no existe diferencia de raza ni de color que pueda oponerse para no llegar a buen puerto.