Pena sublime

Te vi caminar por la playa
con los pies descalzos y la cabellera al viento,
hermosa, gentil... con magia en la mirada
y un aura sobrenatural sobre tu piel de armiño
Cristalina tu sonrisa, tan blanca como tu alma,
desvaneció todas las defensas de mi resistencia...
sólo con un soplo de tu aliento de rosas y claveles,
caí rendido como un esclavo sumiso ante su reina

Vi brillar tus ojos aquella tarde de sol y de gaviotas,
volaban en tus pupilas el amor y la reciprocidad
como pétalos sublimes de una hermosa flor de Mayo
Danzabas al compás del oleaje bravío del mar
con la magia inconsciente que da la naturalidad
Me miraste y te miré y el sol se hizo ternura
en la comunión uniforme de nuestro sentir...
fuimos tocados por el susurro idílico que venía del mar

La luna nos sorprendió sentados en la arena,
tu a mi rendida, yo a ti vencido y sin escudos,
como dos soldados solitarios en una dulce batalla
La soledad de la playa se amarró a tu falda amplia,
vi brillar en tus ojos, apenas perceptible, una fugaz pena:
era la pena de la emancipación de tu esencia de mujer,
de la libertad al mundo feliz de los pétalos caídos...
era la pena necesaria de la sublimación de tu alma.
Qué linda poesía compañero Antonio!
Con hermosas imágenes que describen un amor en la playa.
Gran abrazo
 
Un poema, realmente intenso y que nos muestra con altura esa silenciosa batalla que existe cuando hay un acuerdo común entre los protagonistas de un sincero romance. En las cuestiones del amor. Mi estimado Antonio, toda primera vez, siempre cambia nuestras vidas; y lo hace para siempre; Excelente entrega y, perdona la redundancia.
 
Con bucólica visión nos describes ese maravilloso encuentro en la playa atraída la mirada en la belleza de la mujer que contemplabas y que finalmente se rindió a tu admiración amorosa para acabar unidos apasionadamente. bellas imágenes hermosean tu poesía con gran lirismo.

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Te invito a leer: http://www.mundopoesia.com/foros/temas/dos-cafes-y-un-comienzo.739988/
 
Te vi caminar por la playa
con los pies descalzos y la cabellera al viento,
hermosa, gentil... con magia en la mirada
y un aura sobrenatural sobre tu piel de armiño
Cristalina tu sonrisa, tan blanca como tu alma,
desvaneció todas las defensas de mi resistencia...
sólo con un soplo de tu aliento de rosas y claveles,
caí rendido como un esclavo sumiso ante su reina

Vi brillar tus ojos aquella tarde de sol y de gaviotas,
volaban en tus pupilas el amor y la reciprocidad
como pétalos sublimes de una hermosa flor de Mayo
Danzabas al compás del oleaje bravío del mar
con la magia inconsciente que da la naturalidad
Me miraste y te miré y el sol se hizo ternura
en la comunión uniforme de nuestro sentir...
fuimos tocados por el susurro idílico que venía del mar

La luna nos sorprendió sentados en la arena,
tu a mi rendida, yo a ti vencido y sin escudos,
como dos soldados solitarios en una dulce batalla
La soledad de la playa se amarró a tu falda amplia,
vi brillar en tus ojos, apenas perceptible, una fugaz pena:
era la pena de la emancipación de tu esencia de mujer,
de la libertad al mundo feliz de los pétalos caídos...
era la pena necesaria de la sublimación de tu alma.
Sublimarse en esa conciencia del alma para comprender esas esencias de mujer
que son bella sorpresa en los acantilados de los sentimientos. el susurro queda
asi plasmado en esa conformacion de unidad fisica pero extrasensorial.
bellissimo. saludos amables de luzyabsenta.
me gusto mucho sobre todo la tercera estrofa.
 
Un poema, realmente intenso y que nos muestra con altura esa silenciosa batalla que existe cuando hay un acuerdo común entre los protagonistas de un sincero romance. En las cuestiones del amor. Mi estimado Antonio, toda primera vez, siempre cambia nuestras vidas; y lo hace para siempre; Excelente entrega y, perdona la redundancia.
El amor tiene esas bondades, nos brinda oportunidades maravillosas de estar en comunión con la persona de nuestro afectos y que a pesar de haber pasado tanto tiempo, todavía el recuerdo perdura en nuestro corazón.
Gracias, mi estimado Iván, por complementar con tus interesantes y certeros comentarios, el desarrollo del tema.
Te mando un caluroso saludo desde mi linda y cálida Valledupar.
 
Con bucólica visión nos describes ese maravilloso encuentro en la playa atraída la mirada en la belleza de la mujer que contemplabas y que finalmente se rindió a tu admiración amorosa para acabar unidos apasionadamente. bellas imágenes hermosean tu poesía con gran lirismo.

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Te invito a leer: http://www.mundopoesia.com/foros/temas/dos-cafes-y-un-comienzo.739988/
Es grato hilvanar versos teniendo como marco una relación limpia y transparente con el ser querido de toda la vida. Este es un homenaje a las relaciones diáfanas y sinceras en donde impera el amor y el romanticismo por encima de toda lascivia e iniquidad.
Gracias, mi estimado Maramín, por tu agradable y certero comentario sobre el tema y por tu cortés visita a este sitio de letras.
Saludos y un abrazo, compañero poeta
 
Sublimarse en esa conciencia del alma para comprender esas esencias de mujer
que son bella sorpresa en los acantilados de los sentimientos. el susurro queda
asi plasmado en esa conformacion de unidad fisica pero extrasensorial.
bellissimo. saludos amables de luzyabsenta.
me gusto mucho sobre todo la tercera estrofa.
Me alegra muchísimo, mi estimado Luzyabsenta, que te haya gustado el poema... la pluma se expande cuando el romanticismo toca nuestra inspiración y nos salen poemas como estos, llenos del amor puro y de las fantasías mágicas que nos inspira el amor.
Te mando un saludo caluroso y un abrazo, compañero poeta
 
Te vi caminar por la playa
con los pies descalzos y la cabellera al viento,
hermosa, gentil... con magia en la mirada
y un aura sobrenatural sobre tu piel de armiño
Cristalina tu sonrisa, tan blanca como tu alma,
desvaneció todas las defensas de mi resistencia...
sólo con un soplo de tu aliento de rosas y claveles,
caí rendido como un esclavo sumiso ante su reina

Vi brillar tus ojos aquella tarde de sol y de gaviotas,
volaban en tus pupilas el amor y la reciprocidad
como pétalos sublimes de una hermosa flor de Mayo
Danzabas al compás del oleaje bravío del mar
con la magia inconsciente que da la naturalidad
Me miraste y te miré y el sol se hizo ternura
en la comunión uniforme de nuestro sentir...
fuimos tocados por el susurro idílico que venía del mar

La luna nos sorprendió sentados en la arena,
tu a mi rendida, yo a ti vencido y sin escudos,
como dos soldados solitarios en una dulce batalla
La soledad de la playa se amarró a tu falda amplia,
vi brillar en tus ojos, apenas perceptible, una fugaz pena:
era la pena de la emancipación de tu esencia de mujer,
de la libertad al mundo feliz de los pétalos caídos...
era la pena necesaria de la sublimación de tu alma.

Yo no le veo pena, quizás una sensación de dulce nostalgia. Una femenina emoción.
Son muy agradables y románticas las descripciones de la escena. Son como una película.
Me alegra mucho leer este estreno tuyo, amigo.
Que tengas un domingo muy feliz.
Un abrazo de amistad.
 
Última edición:
Las percepciones son distintas y no por ello dejan de ser valederas. Todo se mira bajo una óptica conceptual y es muy respetable la apreciación.
Desde el ángulo masculino se observan distintos los colores de la primavera, aunque no por ello, el ángulo femenino pierda la vigencia de el aroma agradable de las rosas.
Me gustó tu concepto desde el plano netamente femenino y es congruente con el sentir de tu esencia de mujer. Esa es la idea, evaluar y expresar con naturalidad y percepción el concepto.
Gracias, querida Cecilya, por acercarte a mi vereda a dejar tu agradable huella
Te devuelvo el abrazo triplicado, deseando que todo vaya bien... Feliz tarde dominical
 
Claro que si, mi querida Anamer, tus poemas reflejan fielmente tu gusto por las palabras del corazón. Es un verdadero honor recibir tan grato comentario de tu parte y me complace, de veras, tu visita a mis letras.
Saludos y rosas
 

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