Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin tus dedos,
que hacen posible el hilo que nos une
la Tierra nos estaría alejando,
estirando músculos hasta romperlos,
dejando escapar el humo de la ceguera
para no ver, no vernos
en esta esclavitud de sauce
seco y amputado.
Sin tus dedos,
la música no sería posible,
los sonidos de la noche
carecerían de instrumento
con que tensar las cuerdas del arco,
y ya no habría blanco
que comprendiera al negro
cuando cae la caricia en un pozo
y no se ve reflejado en la luna.
Sin tus dedos,
no podría tocar la estrella
que dibuja alfileres de algodón
en el lago, cosiendo
tejidos de agua
que sientan tan bien
a la piel que crece
dentro del abrazo
de la noche más plena.
Cuenta la razón los números pares
que multiplican y alzan.
Nos faltan dedos
para sentir el tiempo
que no nos debilita.
19/10/2021
que hacen posible el hilo que nos une
la Tierra nos estaría alejando,
estirando músculos hasta romperlos,
dejando escapar el humo de la ceguera
para no ver, no vernos
en esta esclavitud de sauce
seco y amputado.
Sin tus dedos,
la música no sería posible,
los sonidos de la noche
carecerían de instrumento
con que tensar las cuerdas del arco,
y ya no habría blanco
que comprendiera al negro
cuando cae la caricia en un pozo
y no se ve reflejado en la luna.
Sin tus dedos,
no podría tocar la estrella
que dibuja alfileres de algodón
en el lago, cosiendo
tejidos de agua
que sientan tan bien
a la piel que crece
dentro del abrazo
de la noche más plena.
Cuenta la razón los números pares
que multiplican y alzan.
Nos faltan dedos
para sentir el tiempo
que no nos debilita.
19/10/2021