El regreso de Alfonsina
Poeta que considera el portal su segunda casa
El viento amanece mudo.
Muere el sol antes que viera
su primer rayo en el muro,
allí donde el día arresta.
Impone la noche luto.
De envoltura cenicienta
va cubriendo los segundos
en la silenciosa celda.
(El viento amanece mudo,
silva el viento su condena)
Se agita el sendero obtuso,
divaga la cruda pena.
¿Cómo desandar los surcos
que se ensañaron con ella?
(Camina el viento sin rumbo,
traga el viento polvareda)
¿Qué pudo ser y fue nulo?
¿Qué partícula pequeña
engulló su libre curso?
Ni las hojas lo recuerdan.
El viento amanece mudo.
Agarrada de una reja
-estrangulada entre puños-,
la impotencia.
15 de octubre del 2018
(Por tantas mujeres silenciadas)
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