Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Caen las primeras gotas del día en las ranuras de tu mirada;
en la habitación se derraman tus ojos,
cucharada de café disuelta en la vaporosa luz, el vaho.
Me sorprendes comiendo de tu boca los retoños,
los instantes de tus besos en sucesión de empalmes
con intervalos plenos, silenciosos de arder en la mínima distancia.
Robo de ti el ungüento que se agolpa en tus labios
desde la saliva más profunda que te hilvana la sonrisa,
las sonrisas todas, con dientes y sin dientes,
porque el camino viene en olas a turnar en mis pies su retirada
y quiero dejar contigo la espuma de mi andar de caracol
entre la llovizna de tus jardines secretos,
llevarme la pronunciación correcta de tus lunares en mi lengua,
dejarte el aire de elastano entre nuestros ombligos,
llevarme el amuleto de tu hambre que buscaba el pan
y encontró el vino que mi sed buscaba entre los trigales
donde te hallé y donde me hallaste agazapado, artero,
dispuesto siempre a volver cuando volver tú quieras.
en la habitación se derraman tus ojos,
cucharada de café disuelta en la vaporosa luz, el vaho.
Me sorprendes comiendo de tu boca los retoños,
los instantes de tus besos en sucesión de empalmes
con intervalos plenos, silenciosos de arder en la mínima distancia.
Robo de ti el ungüento que se agolpa en tus labios
desde la saliva más profunda que te hilvana la sonrisa,
las sonrisas todas, con dientes y sin dientes,
porque el camino viene en olas a turnar en mis pies su retirada
y quiero dejar contigo la espuma de mi andar de caracol
entre la llovizna de tus jardines secretos,
llevarme la pronunciación correcta de tus lunares en mi lengua,
dejarte el aire de elastano entre nuestros ombligos,
llevarme el amuleto de tu hambre que buscaba el pan
y encontró el vino que mi sed buscaba entre los trigales
donde te hallé y donde me hallaste agazapado, artero,
dispuesto siempre a volver cuando volver tú quieras.
22 de octubre de 2021
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