Drag
Dragon, agradezco tu participación y aportes al diálogo.
Estoy esperando una reflexión (escueta) sobre Ecuador, es a título informativo, no para polemizar. Podés mandarla por aquí mismo.
Gracias desde ya !
Un abrazo
Perdón no haber respondido antes de modo más directo.
Siglo XXI, primera década.
En Ecuador, a similitud de varios países donde la izquierda logró imponer una nueva constitución, se produjo una fuerte intervención estatal sobre la economía privada.
Lo ocurrido desde inicios de este siglo ha sido un manejo teatral de la realidad económica y social.
Las cifras de la economía se voltearon con nuevas formas de medir e indicadores incoherentes entre su nombre y significado.
El uso de la retórica en el discurso llegó a todos los niveles y la re-significación de los hechos llegó a tales niveles que anteriores presos por delitos comunes pasaron a ser perseguidos políticos y héroes con homenajes estatuas y sueldos vitalicios... muy parecido a lo hecho con Kamó en la URSS.
Mientras el commodity petrolero estuvo en buen precio los ingresos se destinaron a un tren de gasto intenso y oportunista.
Como mencioné antes, las estadísticas económicas mentían diciendo que la bonanza era obra de una genial gerencia del gobierno, y hasta se atrevieron a autonombrarse "el jaguar de américa latina" en paralelismo a los "tigres asiáticos".
Apenas la tecnología abarató la extracción y recuperó antiguos pozos dejados de explotar por ser poco rentables... pues el preció cayó, y cayeron también todas esas pantomimas de genios de la economía. Amén Venezuela y Ecuador.
Segunda década.
Cuando la realidad se sobrepuso al discurso, una gran mayoría dejó de apoyar los movimientos de izquierda y buscaron como reactivar su economía... pero el marco legal colocado mediante engaños trabó a todo aquel que deseaba progresar de modo legal. O te volvías ilegal o te enfrentabas a un sobrecosto estatal excesivo.
Lo sucedido en Ecuador ha sido un proceso lento, doloroso, y con constantes conatos de la izquierda por retomar el poder por las buenas o por las malas.
Lo anecdótico es que el cambio por sacar el intervencionismo estatal de las actividades privadas dio inicio con un presidente de izquierda puesto (fraude mediante) por su antecesor de izquierda.
El tipo no era un genio, pero no fue tan tonto para seguir el plan que incluía un descalabro económico - su destitución - y el retorno del "salvador" presidente previo. Vaya chivo expiatorio.
Hoy el nuevo presidente, que en realidad había ganado las elecciones anteriores, se enfrenta de nuevo a las izquierdas que buscan caotizar el ambiente, a menos que se les dé poder y control de la economía.
Este ambiente de tira y hala tiene a la población tensa, aparte del covid, del narcotráfico (protegido por la izquierda), y de denuncias falsas que repiten desde hace más de 8 años antes. Denuncias que en todas las investigaciones hechas por la misma izquierda nunca pudieron ser demostradas y peor juzgadas.
Ecuador no está en las mejores condiciones, pero el simple hecho de identificar los ámbitos económicos que la política no debe tocar, es ya un gran avance.
El futuro, aunque parezca absurdo, no está en manos del presidente actual.
El futuro está en manos de todos los ecuatorianos que se manifiesten contra la intervención de la política en la economía.
Mientras más se empodere el pueblo de la economía, quitando poderes a los políticos, nos irá mejor... sin importar si el presidente es de un extremo u otro.
La clave es sacar las manos de los políticos de la economía. Y esto es válido en cualquier país.