silveriddragon
Poeta adicto al portal
No importa que tan mal te encuentres hijo, nunca pierdas la fe en la humanidad. No la Humanidad, si no en la humanidad.
Palabras de un chamán a su hijo
I
La escuela para jóvenes superdotados está en una localidad desconocida, aunque muchos ni siquiera saben de su existencia. Es financiada por un benefactor desconocido que no quiere revelar su nombre. A cambio solo pide una cosa. Que los jóvenes que salgan de ahí intenten trabajar en el extranjero, fuera de ese país.
Muchos tienen habilidades matemáticas, científicas, tecnológicas y los pocos incursionan en la filosofía o las ciencias sociales.
En el cuarto de computación está una chica como de 14 años jugando con una computadora y el acceso a internet. Está haciendo avances en cuanto a reconocimiento de patrones y análisis de contextos. Le gustan los idiomas.
Uno de sus compañeros se acerca a verla por detrás tratando de no hacer ruido mientras sostiene con la boca un bocadillo en una bolsa de plástico transparente. Mira unos instantes lo que está estudiando. Se trata de una tesis del Doctor Favreau, un científico experto en Inteligencia Artificial.
La chica parece absorta pero después de un rato comienza a hablar:
- Anton.... Si te vas a quedar ahí mirando lo que estudio y no me vas a convidar de tu bocadillo mejor me voy a mi cuarto...
El aludido solo hace una cara chistosa para tratar de averiguar si esta chica tiene ojos por detrás. ¿Cómo lo ha descubierto?
- ¿Y bien? ¿Me vas a convidar o no?
Anton se rinde y abre la envoltura dejando escapar el olor de un delicioso bocadillo con pan y jamón de pavo ahumado.
- No sé como lo haces Aleksis. Siempre me descubres. Toma la mitad. - Y sonríe. Anton es mayor que Aleksis por quizás tres años. Termina por acariciarle la cabeza mientras la ve comer como si se tratara de un cachorro.
- Ahí vas otra vez - dice ella fastidiada - no me gusta que me acaricies así.
- Sólo estoy siendo cariñoso con una niña que podría ser mi hermanita.
- Ajá... si claro... que te crea tu verdadero hermano. ¿Y por cierto dónde está? ¿Ya lo pensaron?
- ¿Qué hay que pensar? - y Anton se cruza de brazos.
- Vamos... - Aleksis pone cara de borreguito mientras junta sus manos en señal de súplica - ¡Hagámoslo! Solo una vez ¿siiii?
- Debes - y se interrumpe - mira no es fácil. Nos podemos meter en problemas.
- Será pan comido. Yo haré la mayor parte del trabajo y ustedes solo me cubrirán ¿siiii?
Anton ha estado evadiendo la respuesta. Esa niña puede ser muy convincente cuando se lo propone. Está poniendo esa cara que ocasionó muchos problemas en el pasado. Pero con cada travesura los tres se iban uniendo más y más. Eran como los tres mosqueteros.
- Ok - dice finalmente - pero si vamos a hacerlo hay que hacerlo bien.
- Yupiii... Entonces mañana empezaremos. Nuestra buena obra.
- Solo te cubriremos si nos descubren. Tú te harás pasar por...
- Dot.... Dot Hacker - y sonríe con los ojos brillantes de emoción.
Palabras de un chamán a su hijo
I
La escuela para jóvenes superdotados está en una localidad desconocida, aunque muchos ni siquiera saben de su existencia. Es financiada por un benefactor desconocido que no quiere revelar su nombre. A cambio solo pide una cosa. Que los jóvenes que salgan de ahí intenten trabajar en el extranjero, fuera de ese país.
Muchos tienen habilidades matemáticas, científicas, tecnológicas y los pocos incursionan en la filosofía o las ciencias sociales.
En el cuarto de computación está una chica como de 14 años jugando con una computadora y el acceso a internet. Está haciendo avances en cuanto a reconocimiento de patrones y análisis de contextos. Le gustan los idiomas.
Uno de sus compañeros se acerca a verla por detrás tratando de no hacer ruido mientras sostiene con la boca un bocadillo en una bolsa de plástico transparente. Mira unos instantes lo que está estudiando. Se trata de una tesis del Doctor Favreau, un científico experto en Inteligencia Artificial.
La chica parece absorta pero después de un rato comienza a hablar:
- Anton.... Si te vas a quedar ahí mirando lo que estudio y no me vas a convidar de tu bocadillo mejor me voy a mi cuarto...
El aludido solo hace una cara chistosa para tratar de averiguar si esta chica tiene ojos por detrás. ¿Cómo lo ha descubierto?
- ¿Y bien? ¿Me vas a convidar o no?
Anton se rinde y abre la envoltura dejando escapar el olor de un delicioso bocadillo con pan y jamón de pavo ahumado.
- No sé como lo haces Aleksis. Siempre me descubres. Toma la mitad. - Y sonríe. Anton es mayor que Aleksis por quizás tres años. Termina por acariciarle la cabeza mientras la ve comer como si se tratara de un cachorro.
- Ahí vas otra vez - dice ella fastidiada - no me gusta que me acaricies así.
- Sólo estoy siendo cariñoso con una niña que podría ser mi hermanita.
- Ajá... si claro... que te crea tu verdadero hermano. ¿Y por cierto dónde está? ¿Ya lo pensaron?
- ¿Qué hay que pensar? - y Anton se cruza de brazos.
- Vamos... - Aleksis pone cara de borreguito mientras junta sus manos en señal de súplica - ¡Hagámoslo! Solo una vez ¿siiii?
- Debes - y se interrumpe - mira no es fácil. Nos podemos meter en problemas.
- Será pan comido. Yo haré la mayor parte del trabajo y ustedes solo me cubrirán ¿siiii?
Anton ha estado evadiendo la respuesta. Esa niña puede ser muy convincente cuando se lo propone. Está poniendo esa cara que ocasionó muchos problemas en el pasado. Pero con cada travesura los tres se iban uniendo más y más. Eran como los tres mosqueteros.
- Ok - dice finalmente - pero si vamos a hacerlo hay que hacerlo bien.
- Yupiii... Entonces mañana empezaremos. Nuestra buena obra.
- Solo te cubriremos si nos descubren. Tú te harás pasar por...
- Dot.... Dot Hacker - y sonríe con los ojos brillantes de emoción.
Última edición: