Solaribus
Poeta veterano en el portal
Blanca cumbre
por tus laderas peregrina
el murmullo de mi espíritu
debajo
en tu valle
crecen mis rosas
crecen mis rosas
el aire sube tibio
una a una, nacen
como perfumes que me nombran
la mañana fresca
condensa el dormitar de las estrellas
las bautiza con rocío evaporado
y
plegaria
trepo por tus piedras
un aliento vegetal
regresa
al río silencioso que te cruza
para marcar en su álveo
las nervaduras de sus pétalos
para atenuar su serpenteo
con la impronta de mis manos
con la soledad y la lluvia
que inhabitan mi cuerpo
me respiro
florecido en esta infancia madurada
poso mis labios levemente
para rozarte
mudo
y vestir con tu nieve
el gozo y la sombra de saber que existo
mi voz construye todas las notas
la música completa
que esboza el cielo
escribe en el sonido
la morada viviente de mis párpados
que vuelven a nacer desde esas flores
luego se pierde mi mirada en las alturas
—en su oxígeno—
soy piel invisible que te cubre
noticia de abeja y de camino
tierra mojada en suaves ráfagascomo palomas mensajeras
sé que en el fondo
todos los vientos nacen
en el batir del vuelo
de los pájaros
pero me quedo arrodillado
en la honda sima
que antecede a tu escalada
—de ojos cerrados me sonrío—
no necesito subirte para amarte
montaña
que al jardín has poseído
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