Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Comparte soledad con dos sillones
otrora propiedad de la marquesa,
mas, nunca fue marqués y no le pesa.
Un 'intruso' sin mando ni galones.
Siempre fue un añadido en los salones
convidado de piedra en la calesa
un triste advenedizo en esa empresa
haciendo bulto sin librar pasiones.
Y al albur de los tiempos fue viviendo,
alternando virtud con solivianto
y el aguantar proclamas con estruendo
no le produjo mella ni quebranto.
Hoy disfruta de no tener señora
y un título heredado, ¡ya era hora!
otrora propiedad de la marquesa,
mas, nunca fue marqués y no le pesa.
Un 'intruso' sin mando ni galones.
Siempre fue un añadido en los salones
convidado de piedra en la calesa
un triste advenedizo en esa empresa
haciendo bulto sin librar pasiones.
Y al albur de los tiempos fue viviendo,
alternando virtud con solivianto
y el aguantar proclamas con estruendo
no le produjo mella ni quebranto.
Hoy disfruta de no tener señora
y un título heredado, ¡ya era hora!