un poemita de domingo de la wendy guerra

charlie ía

tru váyolens
Ropa interior

Dejamos sobre las duchas de los hombres nuestros cuerpos
bien amarrados a la tubería solar.
Marcamos territorio como animales en celo
con las trusas saturadas de arena y el olor sideral que los aísla.
En los baños quedan restos del sexo que les hicimos ayer,
agua de flores y velas de vainilla derramada.
Lágrimas rotas en el encaje profano de la madrugada.
He perdido mis aretes disueltos en el jabón de una lujuria breve
y las cremas señor untan tus sábanas, como veneno de diosas
argentadas.
Mira como arrebatamos la libertad de sus mentes.
Abrimos la culpa en el paraguas dilatado de la tarde.
Regresamos con sus hijos ocultándole el verdadero apellido
de sus genes.
En ropa interior leemos nuestras páginas persiguiendo sólo su
deseo,
cada línea de arroz es un gemido.
Puedo esconderme en mis sombreros, sin ser descubierta
¿Adivinan?
Un sayo y un escudo que esquive los golpes del amor.
Hay algo más debajo del sombrero, te lo juro.
Armo el rompecabezas de las palabras sobre la cama,
un plano blanco para patinar desnudos, ropa interior negra, sin
dolor.
y aunque lo diga todo, no llega transparente a tus sentidos.
No lo entiendes. Tendrías que aprender a desnudarme.
Dejamos la antropología de un asentamiento grave,
un asentamiento cercano a esta cultura débil, sexo fuerte,
inseguro, desterrado.
Leo las líneas que subraya el editor pero no fumo,
no alivio mi ansiedady ya no puedo olvidar lo que he vivido.
Tu baño aún conserva mis pociones, mis esencias, mi estela,
mi estampida,
guardo un tren, un alcatraz, una libélula
y la foto de espaldas que me hicieron dormida.
No soy encaje, ni concha ni malvada,
no es sólo lo que ves, porque me he ido.
Mis ideas son más que las espaldas profundas que ves en el
museo.
Soy mi texto y lo que trato de ocultar en el peligro de la
supervivencia,
ropa interior en frasco de otro baño. Otra humedad, mucho frío.
Los abrigos no existen, se regalan a otra mujer que fui en el
ritual ajeno.
no hay nieve en el país y aunque rompa a llorar eternamente,
Solo en ropa interior logro salvarme.
Dejo mis textos en tu casa pero hay más,
más frívolo y profundo, más pagano. Escribo en los espejos y te
encuentras
nadando en este olvido de artificio
Tus ojos curioseando en la cartera,
buceando en el pasado como un niño. Sólo ves:
las fotos de la infancia con mi madre.

 
Ropa interior

Dejamos sobre las duchas de los hombres nuestros cuerpos
bien amarrados a la tubería solar.
Marcamos territorio como animales en celo
con las trusas saturadas de arena y el olor sideral que los aísla.
En los baños quedan restos del sexo que les hicimos ayer,
agua de flores y velas de vainilla derramada.
Lágrimas rotas en el encaje profano de la madrugada.
He perdido mis aretes disueltos en el jabón de una lujuria breve
y las cremas señor untan tus sábanas, como veneno de diosas
argentadas.
Mira como arrebatamos la libertad de sus mentes.
Abrimos la culpa en el paraguas dilatado de la tarde.
Regresamos con sus hijos ocultándole el verdadero apellido
de sus genes.
En ropa interior leemos nuestras páginas persiguiendo sólo su
deseo,
cada línea de arroz es un gemido.
Puedo esconderme en mis sombreros, sin ser descubierta
¿Adivinan?
Un sayo y un escudo que esquive los golpes del amor.
Hay algo más debajo del sombrero, te lo juro.
Armo el rompecabezas de las palabras sobre la cama,
un plano blanco para patinar desnudos, ropa interior negra, sin
dolor.
y aunque lo diga todo, no llega transparente a tus sentidos.
No lo entiendes. Tendrías que aprender a desnudarme.
Dejamos la antropología de un asentamiento grave,
un asentamiento cercano a esta cultura débil, sexo fuerte,
inseguro, desterrado.
Leo las líneas que subraya el editor pero no fumo,
no alivio mi ansiedady ya no puedo olvidar lo que he vivido.
Tu baño aún conserva mis pociones, mis esencias, mi estela,
mi estampida,
guardo un tren, un alcatraz, una libélula
y la foto de espaldas que me hicieron dormida.
No soy encaje, ni concha ni malvada,
no es sólo lo que ves, porque me he ido.
Mis ideas son más que las espaldas profundas que ves en el
museo.
Soy mi texto y lo que trato de ocultar en el peligro de la
supervivencia,
ropa interior en frasco de otro baño. Otra humedad, mucho frío.
Los abrigos no existen, se regalan a otra mujer que fui en el
ritual ajeno.
no hay nieve en el país y aunque rompa a llorar eternamente,
Solo en ropa interior logro salvarme.
Dejo mis textos en tu casa pero hay más,
más frívolo y profundo, más pagano. Escribo en los espejos y te
encuentras
nadando en este olvido de artificio
Tus ojos curioseando en la cartera,
buceando en el pasado como un niño. Sólo ves:
las fotos de la infancia con mi madre.


Como veras, estimado Charlie, he movido el tema a poetisas y prosistas famosas, porque en nuestros espacio están nuestros poemas, si fuera un poema tuyo dedicado a una poeta, pues entonces estaría en nuestro espacio, pero este es un poema pertenece a una de Las Grandes Poetas, y Prosistas y aquí es donde merece estar.
Una vez más gracias por esta bella y valiente poeta cubana y este poema del que rescato esta estrofa
y aunque lo diga todo, no llega transparente a tus sentidos.
No lo entiendes. Tendrías que aprender a desnudarme.
Dejamos la antropología de un asentamiento grave,
un asentamiento cercano a esta cultura débil, sexo fuerte,
inseguro, desterrado.

Y he encontrado otro "poemita" de su poemario "Ropa Interior".
Aquí pude leer sobre su vida, sus éxitos, sus obras...
https://cnnespanol.cnn.com/2021/09/...-cnn-en-espanol-como-colaboradora-y-analista/

wendy-guerra.jpg


CUCHILLA AL VIENTO DE WENDY GUERRA

Siempre
llega
alguien
y me rompe
el pantalón que más amo
Siempre es él el mismo con su cuchilla al viento
lacerando este cuerpo
con el filo de mi propio miedo.


Gracias Charlie
 
Última edición:
Como veras, estimado Charlie, he movido el tema a poetisas y prosistas famosas, porque en nuestros espacio están nuestros poemas, si fuera un poema tuyo dedicado a una poeta, pues entonces estaría en nuestro espacio, pero este es un poema de Las Grandes Poetas, y Prosistas de honor es este.
Una vez más gracias por esta bella y valiente poeta cubana.
He encontrado otro "poemita" de su poemario "Ropa Interior".
Aquí pude leer sobre su vida, sus éxitos, sus obras...
https://cnnespanol.cnn.com/2021/09/...-cnn-en-espanol-como-colaboradora-y-analista/

wendy-guerra.jpg


CUCHILLA AL VIENTO DE WENDY GUERRA

Siempre
llega
alguien
y me rompe
el pantalón que más amo
Siempre es él el mismo con su cuchilla al viento
lacerando este cuerpo
con el filo de mi propio miedo.


Gracias Charlie

oi isinha. sí, de hecho me dí cuenta que la había paseado con el foro al rato de haberlo subido. es tuani que hayas puesto el poema donde debe de estar.

no había querido subir temas a estos espacios porque me parece que quienes tienen que tener la oportunidad de subir cosas y expandir estas fronteras son de ustedes, las mujeres que tienen esa enorme bondad de brindar su tiempo y su dedicación a este proyecto tan bonito.

esta mañana estuve leyendo un rato a la wendy, y me di cuenta que a pesar de lo que decía arriba, es bueno también que los hombres ayudemos un poco, especialmente con lo que podemos. de mi lado, ya sabés que me siento a gusto en la cancha de la poesía contemporánea y por eso he traído éste acá... es tuani la wendy, y este poema expresas algunas verdades incuestionables del universo.

salud allí isinha.
 
Ropa interior

Dejamos sobre las duchas de los hombres nuestros cuerpos
bien amarrados a la tubería solar.
Marcamos territorio como animales en celo
con las trusas saturadas de arena y el olor sideral que los aísla.
En los baños quedan restos del sexo que les hicimos ayer,
agua de flores y velas de vainilla derramada.
Lágrimas rotas en el encaje profano de la madrugada.
He perdido mis aretes disueltos en el jabón de una lujuria breve
y las cremas señor untan tus sábanas, como veneno de diosas
argentadas.
Mira como arrebatamos la libertad de sus mentes.
Abrimos la culpa en el paraguas dilatado de la tarde.
Regresamos con sus hijos ocultándole el verdadero apellido
de sus genes.
En ropa interior leemos nuestras páginas persiguiendo sólo su
deseo,
cada línea de arroz es un gemido.
Puedo esconderme en mis sombreros, sin ser descubierta
¿Adivinan?
Un sayo y un escudo que esquive los golpes del amor.
Hay algo más debajo del sombrero, te lo juro.
Armo el rompecabezas de las palabras sobre la cama,
un plano blanco para patinar desnudos, ropa interior negra, sin
dolor.
y aunque lo diga todo, no llega transparente a tus sentidos.
No lo entiendes. Tendrías que aprender a desnudarme.
Dejamos la antropología de un asentamiento grave,
un asentamiento cercano a esta cultura débil, sexo fuerte,
inseguro, desterrado.
Leo las líneas que subraya el editor pero no fumo,
no alivio mi ansiedady ya no puedo olvidar lo que he vivido.
Tu baño aún conserva mis pociones, mis esencias, mi estela,
mi estampida,
guardo un tren, un alcatraz, una libélula
y la foto de espaldas que me hicieron dormida.
No soy encaje, ni concha ni malvada,
no es sólo lo que ves, porque me he ido.
Mis ideas son más que las espaldas profundas que ves en el
museo.
Soy mi texto y lo que trato de ocultar en el peligro de la
supervivencia,
ropa interior en frasco de otro baño. Otra humedad, mucho frío.
Los abrigos no existen, se regalan a otra mujer que fui en el
ritual ajeno.
no hay nieve en el país y aunque rompa a llorar eternamente,
Solo en ropa interior logro salvarme.
Dejo mis textos en tu casa pero hay más,
más frívolo y profundo, más pagano. Escribo en los espejos y te
encuentras
nadando en este olvido de artificio
Tus ojos curioseando en la cartera,
buceando en el pasado como un niño. Sólo ves:
las fotos de la infancia con mi madre.
Increíble, como desnuda con contundencia desde un espacio tan cotidiano, el modo de vida en la isla, la tristeza, pérdida, el amor, el intento al olvido y el amparo bajo el encaje. Y sobretodo la mención solícita, un intento al descubrimiento. No todos saben desnudar.
Me encantó Charlie, sus poemas son muy buenos.
Gracias por traerla y por el viaje!
Un abrazo hasta allá!
Camelia
 
Increíble, como desnuda con contundencia desde un espacio tan cotidiano, el modo de vida en la isla, la tristeza, pérdida, el amor, el intento al olvido y el amparo bajo el encaje. Y sobretodo la mención solícita, un intento al descubrimiento. No todos saben desnudar.
Me encantó Charlie, sus poemas son muy buenos.
Gracias por traerla y por el viaje!
Un abrazo hasta allá!
Camelia

no has podido decirlo mejor, camy: no todos saben desnudar.

hace falta talento y experiencia. es como intentar quitarle el bra por primera vez a una tipa... ¡ella te tiene que guiar! así también la buena poesía guía, seduce, expone, hace sentir, como ésta.

abrazo camy, salud allí.
 
Última edición:
Ropa interior

Dejamos sobre las duchas de los hombres nuestros cuerpos
bien amarrados a la tubería solar.
Marcamos territorio como animales en celo
con las trusas saturadas de arena y el olor sideral que los aísla.
En los baños quedan restos del sexo que les hicimos ayer,
agua de flores y velas de vainilla derramada.
Lágrimas rotas en el encaje profano de la madrugada.
He perdido mis aretes disueltos en el jabón de una lujuria breve
y las cremas señor untan tus sábanas, como veneno de diosas
argentadas.
Mira como arrebatamos la libertad de sus mentes.
Abrimos la culpa en el paraguas dilatado de la tarde.
Regresamos con sus hijos ocultándole el verdadero apellido
de sus genes.
En ropa interior leemos nuestras páginas persiguiendo sólo su
deseo,
cada línea de arroz es un gemido.
Puedo esconderme en mis sombreros, sin ser descubierta
¿Adivinan?
Un sayo y un escudo que esquive los golpes del amor.
Hay algo más debajo del sombrero, te lo juro.
Armo el rompecabezas de las palabras sobre la cama,
un plano blanco para patinar desnudos, ropa interior negra, sin
dolor.
y aunque lo diga todo, no llega transparente a tus sentidos.
No lo entiendes. Tendrías que aprender a desnudarme.
Dejamos la antropología de un asentamiento grave,
un asentamiento cercano a esta cultura débil, sexo fuerte,
inseguro, desterrado.
Leo las líneas que subraya el editor pero no fumo,
no alivio mi ansiedady ya no puedo olvidar lo que he vivido.
Tu baño aún conserva mis pociones, mis esencias, mi estela,
mi estampida,
guardo un tren, un alcatraz, una libélula
y la foto de espaldas que me hicieron dormida.
No soy encaje, ni concha ni malvada,
no es sólo lo que ves, porque me he ido.
Mis ideas son más que las espaldas profundas que ves en el
museo.
Soy mi texto y lo que trato de ocultar en el peligro de la
supervivencia,
ropa interior en frasco de otro baño. Otra humedad, mucho frío.
Los abrigos no existen, se regalan a otra mujer que fui en el
ritual ajeno.
no hay nieve en el país y aunque rompa a llorar eternamente,
Solo en ropa interior logro salvarme.
Dejo mis textos en tu casa pero hay más,
más frívolo y profundo, más pagano. Escribo en los espejos y te
encuentras
nadando en este olvido de artificio
Tus ojos curioseando en la cartera,
buceando en el pasado como un niño. Sólo ves:
las fotos de la infancia con mi madre.
Charlie, elegiste un poema monumental, expresión pura. Saludines.
 

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