BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Debo dejar el camino empedrado
columnas de altiva belleza dóricas y jónicas
bajo cipreses las nubes alimentan el estadio
participantes del pathos universal corretean.
Hay arena enlodada por los cambios vertiginosos
del clima; se apoyan sobre mí, misteriosas vidas
que recorren con resplandor mi alma inquieta.
Sombríamente la luna presta atención a todos
estos cambios: nubes, nebulosas estelares, vía
láctea prometida. En mi sangre, la juventud
ya no se excita, más debo dejar el camino
empedrado-.
©
columnas de altiva belleza dóricas y jónicas
bajo cipreses las nubes alimentan el estadio
participantes del pathos universal corretean.
Hay arena enlodada por los cambios vertiginosos
del clima; se apoyan sobre mí, misteriosas vidas
que recorren con resplandor mi alma inquieta.
Sombríamente la luna presta atención a todos
estos cambios: nubes, nebulosas estelares, vía
láctea prometida. En mi sangre, la juventud
ya no se excita, más debo dejar el camino
empedrado-.
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