Camy
Camelia Miranda
(….)
por esa ruta ebria que devora cada día
los vocablos andantes y alzados,
es que se cierne la miel en el almendro,
de mirada en feria y decidida lisonja.
Las pisadas arrojan su canto,
de la mano con el colibrí
y presiente su sed en ayuna
que presurosa entre las yemas zigzaguea,
pero al fin y al cabo, entrañable...
-después de tanto-
a las letras no les basta el ocaso de sus hojas,
como para la savia rodar
hasta la órbita donde aguardan los labios...