Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dedicado a Guadalupe.
Gracias por estos 20 meses.
Gracias por estos 20 meses.
No pudimos ser más que del otro
aunque en un principio
quisimos ser de nadie,
bien lo sabes;
recorriendo antes extrañas caracolas,
laberintos donde el mar sonaba a hueco,
a sirena engañosa de dorados cabellos
y música de cuerda,
dando vueltas,
apretando el cuello.
No tuvimos la intención de separarnos,
al cumplir el reloj su promesa de arena
y ser nuestro destino,
nuestra victoria
en el derrumbe de las piedras
en la muralla.
Sin fronteras,
tú y yo,
seremos el que pasa
del uno al otro lado
contemplando,
lo oculto y lo visible
de las sombras en la moneda,
en el metal que puede al fin
morderse
dejando un sabor dulce.
Tú,
riqueza en que subsisto
siendo tuya,
siendo mío
el color del amarillo
que persiste,
la alfombra en que unidos
en el vuelo,
por encima de las nubes
somos….
sólo nosotros,
no más de nadie.
aunque en un principio
quisimos ser de nadie,
bien lo sabes;
recorriendo antes extrañas caracolas,
laberintos donde el mar sonaba a hueco,
a sirena engañosa de dorados cabellos
y música de cuerda,
dando vueltas,
apretando el cuello.
No tuvimos la intención de separarnos,
al cumplir el reloj su promesa de arena
y ser nuestro destino,
nuestra victoria
en el derrumbe de las piedras
en la muralla.
Sin fronteras,
tú y yo,
seremos el que pasa
del uno al otro lado
contemplando,
lo oculto y lo visible
de las sombras en la moneda,
en el metal que puede al fin
morderse
dejando un sabor dulce.
Tú,
riqueza en que subsisto
siendo tuya,
siendo mío
el color del amarillo
que persiste,
la alfombra en que unidos
en el vuelo,
por encima de las nubes
somos….
sólo nosotros,
no más de nadie.