La navidad en tres actos ( I- La dura angustia)

César Guevar

Poeta que considera el portal su segunda casa
Jose-Maria-no-hay-posada.jpg


Mi niño está por venir,
mi niño vendrá sin techo
y hace frío en esta hora
de desamparo y de miedo.
Hoy el cielo está estrellado,
bueno que haya poco viento;
y está clarita la noche,
menos mal… no está lloviendo.
Me atenazan los dolores,
dónde parir, ay, no encuentro
(no encuentran donde parir
parturientas sin dinero).
- Váyanse para otro lado
que eso no es problema nuestro-
nos dijeron sin abrir
quienes estaban adentro.
Pasa, angustia, pasa, pasas…
pasas, como pasa el tiempo,
fugaz, cuando ya se ha ido
e interminable al momento.
Nadie ha querido ayudarnos
¿Cómo pudo ser? No entiendo

...¡Ay, José, no insistas más,
vayámonos de este pueblo!



Diciembre y pensando en cómo fueron las cosas, 2015. César Guevara.​
 
Última edición:
Pues muchas gracias por encontrarla así, Maestro, y por ser la única persona que se animó a dejar un mensaje en ella. Parece que dije cosas que a la gente no le gustaron... Pero es que soy pobre ¿sabe? Y conozco el desespero que produce la necesidad. No creo en cuentos. Ni que tengan 2016 años de antigüedad.

Un saludo fraternal.
 
Muy linda historia de navidad, un tanto desconsoladora, pero siempre habrá un abrigo de esperanza en algún lugar, muy bellos versos, estimado poeta muy feliz año 2016 para usted y mis mejores deseos ;)

Oye, nunca te contesté. Qué desatento... No sé si todavía estarás por ahí luego de cinco años. En todo caso, gracias. Un abrazo.
 
Jose-Maria-no-hay-posada.jpg


Mi niño está por venir,
mi niño vendrá sin techo
y hace frío en esta hora
de desamparo y de miedo.
Hoy el cielo está estrellado,
bueno que haya poco viento;
y está clarita la noche,
menos mal… no está lloviendo.
Me atenazan los dolores,
dónde parir, ay, no encuentro
(no encuentran donde parir
parturientas sin dinero).
- Váyanse para otro lado
que eso no es problema nuestro-
nos dijeron sin abrir
quienes estaban adentro.
Pasa, angustia, pasa, pasas…
pasas, como pasa el tiempo,
fugaz, cuando ya se ha ido
e interminable al momento.
Nadie ha querido ayudarnos
¿Cómo pudo ser? No entiendo

...¡Ay, José, no insistas más,
vayámonos de este pueblo!



Diciembre y pensando en cómo fueron las cosas, 2015. César Guevara.​
Pedacitos
¿Qué tanto sabemos de esta historia?
Sí, la ceguera, la encontramos en cualquier ángulo de la calle, pero lo peor es la mezquindad, que hace imposible abrir puertas.
Y María con los tiempos de las contracciones acercándose cada vez más. Ya casi en la fase de coronación (trabajo de parto). La coronación del niño

Voy a seguir a la II y la III

Y también me adelanto a darte las gracias por este viaje
Abrazo I

Camelia
 
Pedacitos
¿Qué tanto sabemos de esta historia?
Sí, la ceguera, la encontramos en cualquier ángulo de la calle, pero lo peor es la mezquindad, que hace imposible abrir puertas.
Y María con los tiempos de las contracciones acercándose cada vez más. Ya casi en la fase de coronación (trabajo de parto). La coronación del niño

Voy a seguir a la II y la III

Y también me adelanto a darte las gracias por este viaje
Abrazo I

Camelia

Gracias por todo I. Eso antes que todo.

Ella tuvo que parir en un pesebre. Luce romántico, pero era invierno y en Palestina, que es donde quedaba y sigue quedando Belén, la temperatura desciende a veces por debajo de cero grados. A veces neva (o nieva). Luce romántico cuando se ven las ovejitas y gallinitas en los nacimientos, pero la verdad es que tuvo que haber sido muy duro. Nadie fue capaz de prestarles asistencia digna (porque no tenían dinero). Quien hizo más, si es que a eso se le puede llamar hacer algo, los mandó para una gruta de resguardo de animales (y si los animales tenían que ser resguardados en esas grutas, era porque hacía inmenso frío) a la cual no les quedó más remedio que acudir. Allí María, muchacha quinceañera y primeriza, tuvo que haber sido ayudada seguramente por pastoras, quién sabe en qué condiciones. Así que tuvieron ese niño bajo la más implacable de las pobrezas materiales y acosados por la mezquindad de los habitantes de aquella aldea. Que se hiciera una especie de fiesta improvisada entre los pastores que pernoctaban en aquellas grutas con los animales (o tal vez en cabañas cercanas) revela que muy pocas mujeres parían bajo tanta miseria; lo hacían normalmente en sus casas asistidas por vecinas y alguna comadrona. Hay mucho que inferir sobre la naturaleza humana a partir de este acontecimiento.

Tú sabes...

Gracias por todo I. Eso después de todo.
 

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