Conversaciones con Cortázar
-Don Julio, quiero contarle
que al leerle descubrí
que ya desde niña fui
cronopio, puedo afirmarle,
mas no vengo a reclamarle;
si le puedo hablar de che
en confianza le diré:
ser cronopio es ser pasota,
es estar como una chota
pero yo me vacuné.
Créame, por un manchón
de tinta sobre el cuaderno
me mandaban al infierno
castigada y sin razón;
azulado y bonachón
piernas y brazos tenía,
no crea que es fantasía,
perdóneme si le digo
que hasta se hizo mi amigo,
fue cuestión de cercanía.-
-Niñita, yo te diré
que lo supe solo al verte,
¡fíjate si tienes suerte
que en tus botas me calcé!
yo también me vacuné
para convertirme en fama,
los que saltan de la cama
cuando el reloj se lo ordena;
mi vida fue una condena
como Sísifo y su drama.
¿Cuál Quijote desatinas?
No quieras ser otra cosa,
lánzate a coger la rosa
ignorando sus espinas
que a esperanza sus rutinas
la convierten en senil.
Un ermitaño gentil
dice que un día fue fama
y es la cronopio a quien ama,
el aceite en su candil.-
14-octubre de 2015
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