Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
En qué parte de tu tablero
están las sombras blancas de mi partida no ganada.
Dónde están los alfiles cosidos con alfileres de hueso
de cuando por tus huesos me desconosía de amor junto a tu alma.
Qué regla nos inventamos para que todo pareciera un juego
si en las losetas de tu dormitorio jugamos a pintar negras y a pintar blancas
y a dibujar días de ayer y a manchar las paredes de sueños
para que mañana, al salir el sol,
se nos encendiera el futuro por la ventana.
Y mientras, ser tu peon.
Mi peor pesadilla perderte, perder a mi dama,
tu mayor triunfo un jaque mate a mi dolor
y mi único dolor el tablero vacío de un juego en el que nunca ganaba.
están las sombras blancas de mi partida no ganada.
Dónde están los alfiles cosidos con alfileres de hueso
de cuando por tus huesos me desconosía de amor junto a tu alma.
Qué regla nos inventamos para que todo pareciera un juego
si en las losetas de tu dormitorio jugamos a pintar negras y a pintar blancas
y a dibujar días de ayer y a manchar las paredes de sueños
para que mañana, al salir el sol,
se nos encendiera el futuro por la ventana.
Y mientras, ser tu peon.
Mi peor pesadilla perderte, perder a mi dama,
tu mayor triunfo un jaque mate a mi dolor
y mi único dolor el tablero vacío de un juego en el que nunca ganaba.
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