Anna Politkóvskaya
Poeta fiel al portal
Un chucho deambula por el arcén de una carretera solitaria, la trufa pegada al suelo, en busca de algo que llevarse a la boca. Si la mente humana no guardara en su archivo la idea de “perro”, pensaría que ante mis ojos está teniendo lugar un fenómeno paranormal como es la visión de un peludo saco de huesos andante.
Un mecanismo hasta ahora desconocido en mí de ternura perruna, me lleva a detener el coche a su lado con la loca intención de adoptarlo. Su sexto sentido capta que no soy enemigo y se acerca sin reticencias, se deja acariciar al tiempo que abro la puerta trasera del vehículo, animándole a que salte dentro. En ese preciso instante, ocurre algo inesperado pues hace el amago de entrar, pero abandona su intención. Me lanza una mirada cristalina, me lame las manos y sigue su propio camino.
Un mecanismo hasta ahora desconocido en mí de ternura perruna, me lleva a detener el coche a su lado con la loca intención de adoptarlo. Su sexto sentido capta que no soy enemigo y se acerca sin reticencias, se deja acariciar al tiempo que abro la puerta trasera del vehículo, animándole a que salte dentro. En ese preciso instante, ocurre algo inesperado pues hace el amago de entrar, pero abandona su intención. Me lanza una mirada cristalina, me lame las manos y sigue su propio camino.