Darkness.cl
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me abruma el calibre de tu lengua;
su ingente prontuario,
puntualizando con precisión
lo que sujetas con la mira…
Siempre puedes entrar en mí;
izar tu poder único;
descomponer la impresión equivocada;
quitarme la razón,
dejándome caer rendida…
Y yo,
lúdica,
recolectar el centelleo,
saturado de amor;
sostener tu sol destapado
por el aleteo de mis mariposas;
la memoria de la sed,
brindando,
debidamente, con los jugos del alma;
mezclar las acuarelas químicas
de un loop
que reacciona a estos golpes de luz
con los que me arqueo contra tu piel…
Te haces con mi norte
y qué absurdo resulta escapar
a tu acontecer;
te guío al sur…
Sueltas un gesto insinuante
que tatúa mi silencio
y son tus versos de plata,
mullido aposento
donde reclino mi existencia;
cada palabra escoge mi escondite
y se enzarzan con la inspiración que nutres,
sin tregua…
Se abren mis carnes y te pronuncian,
exhortando el candor,
como trágico relevo,
despidiendo su calor,
sobre las tántricas salivas,
que prueban el alborozo del deseo…
su ingente prontuario,
puntualizando con precisión
lo que sujetas con la mira…
Siempre puedes entrar en mí;
izar tu poder único;
descomponer la impresión equivocada;
quitarme la razón,
dejándome caer rendida…
Y yo,
lúdica,
recolectar el centelleo,
saturado de amor;
sostener tu sol destapado
por el aleteo de mis mariposas;
la memoria de la sed,
brindando,
debidamente, con los jugos del alma;
mezclar las acuarelas químicas
de un loop
que reacciona a estos golpes de luz
con los que me arqueo contra tu piel…
Te haces con mi norte
y qué absurdo resulta escapar
a tu acontecer;
te guío al sur…
Sueltas un gesto insinuante
que tatúa mi silencio
y son tus versos de plata,
mullido aposento
donde reclino mi existencia;
cada palabra escoge mi escondite
y se enzarzan con la inspiración que nutres,
sin tregua…
Se abren mis carnes y te pronuncian,
exhortando el candor,
como trágico relevo,
despidiendo su calor,
sobre las tántricas salivas,
que prueban el alborozo del deseo…