Hacia la noche

MarcosR

Poeta que considera el portal su segunda casa
El mundo duerme,
pero la noche no descansa.

La crueldad
de las horas nocturnas,
se debaten sinuosas,
sobre los herrumbrados
cascabeles frenéticos,
de las bellas princesas
que caminan la cuadra.
Entre los callejones
deshabitados de señoras,
poblados de maridos,
con billeteras gordas,
y vientres pronunciados.
El trágico momento
en que la luz se devuelve,
al errante infinito,
que todo se lo traga,
y nada es lo que era.
Las bestias de la noche
se acuestan con fantasmas,
y enumeran fracasos
colgados a la espalda.
Abandonados al hechizo
de las polleras cortas
y las medias de nylon.
Los cerdos animales
del asfalto más turbio,
bajan de sus rutinas,
masturbando las sombras,
heladas,
del pasado anacrónico,
violento, destemplado,
de las almas en pena
que vagan por la esquina.
Alejadas del rumbo,
de las grandes señoras,
sepultadas en humo.
Carcomidos sus huesos,
en sudor lacrimógeno,
en risas fantasmales
y narcóticas,
estremecen la noche,
y arrugan la esperanza.
En oscuros rincones,
sus caras enmohecidas
de tristeza y destierro,
susurran al oído
el precio de sus cuerpos.
Princesas de alquiler de los señores.
Al dorso de la luz de la mentira,
las verdades
son piedras sin corona
arrojadas al mundo
de las buenas costumbres.
Pequeños universos desteñidos
de escarcha y de silencio,
en esta amnesia provocada
en los turbios salones
de la doble moral
que nos gobierna.
Me hundo en las penumbras
de esta noche sinuosa,
de alcohol y nicotina,
para escribirle un verso
a las bellas princesas,
que vagan por la esquina.
 
Última edición:
La crueldad
de las horas nocturnas,
se debaten sinuosas,
sobre los herrumbrados
cascabeles frenéticos,
de las bellas princesas
que caminan la cuadra.
Entre los callejones
deshabitados de señoras,
poblados de maridos,
con billeteras gordas,
y vientres pronunciados.
El trágico momento
en que la luz se devuelve,
al errante infinito,
que todo se lo traga,
y nada es lo que era.
Las bestias de la noche
se acuestan con fantasmas,
y enumeran fracasos
y conjuros silvestres.
Abandonados al hechizo
de las polleras cortas
y las medias de nylon.
Los cerdos animales
del asfalto más turbio,
bajan de sus rutinas,
masturbando las sombras,
heladas,
del pasado anacrónico,
violento, destemplado,
de las almas en pena
que vagan por la esquina.
Alejadas del rumbo,
de las grandes señoras,
sepultadas en humo.
Carcomidos sus huesos,
en sudor lacrimógeno,
en risas fantasmales
y narcóticas,
que estremecen la noche,
y arrugan la esperanza.
En oscuros rincones,
sus caras enmohecidas
de tristeza y destierro,
susurran al oído
el precio de sus cuerpos.
Princesas de alquiler de los señores.
Al dorso de la luz de la mentira,
las verdades
son piedras sin corona,
arrojadas al mundo
de las buenas costumbres.
Pequeños universos desteñidos,
de escarcha y de silencio.
En esta amnesia provocada,
en los turbios salones,
de la doble moral
que nos gobierna.
Me hundo en las penumbras
de esta noche sinuosa,
de alcohol y nicotina.
Para escribirle un verso
a las bellas princesas,
que vagan por la esquina.
La más cruda y antigua realidad pintada en sus versos, fielmente. La noche es el abrigo de esas princesas en el viejo oficio para aquellos que quieran. Excelente poema.
 
Aunque no sea para colocarlas sobre un pedestal, ellas también merecen que les dediquemos unos versos. Son humanas, transpiran igual a nosotros sus tragedias y sus alegrías. Tal vez, a veces son incomprendidas y un tanto vilipendiadas, pero existen y llevan en el alma hondas cicatrices que quizá jamás podrán ser curadas.
Excelente, mi estimado MarcosR... haces una radiografía muy humana de esas damas, que aunque sean de la noche, también merecen ser llamadas damas... quizá no tengan el status de las damas encopetadas, pero a veces tienen mas humanidad(algunas) que cualquier niña engominada.
Saludos, compañero de letras, un abrazo grandísimo
 
Aunque no sea para colocarlas sobre un pedestal, ellas también merecen que les dediquemos unos versos. Son humanas, transpiran igual a nosotros sus tragedias y sus alegrías. Tal vez, a veces son incomprendidas y un tanto vilipendiadas, pero existen y llevan en el alma hondas cicatrices que quizá jamás podrán ser curadas.
Excelente, mi estimado MarcosR... haces una radiografía muy humana de esas damas, que aunque sean de la noche, también merecen ser llamadas damas... quizá no tengan el status de las damas encopetadas, pero a veces tienen mas humanidad(algunas) que cualquier niña engominada.
Saludos, compañero de letras, un abrazo grandísimo
Hola Antonio.
Así es compañero.
Intenté mostrar una realidad que a menudo se pasa por alto y no se quiere ver.
Muchas gracias por tu comentario estimado amigo.
Te mando un gran abrazo.
 
La crueldad
de las horas nocturnas,
se debaten sinuosas,
sobre los herrumbrados
cascabeles frenéticos,
de las bellas princesas
que caminan la cuadra.
Entre los callejones
deshabitados de señoras,
poblados de maridos,
con billeteras gordas,
y vientres pronunciados.
El trágico momento
en que la luz se devuelve,
al errante infinito,
que todo se lo traga,
y nada es lo que era.
Las bestias de la noche
se acuestan con fantasmas,
y enumeran fracasos
y conjuros silvestres.
Abandonados al hechizo
de las polleras cortas
y las medias de nylon.
Los cerdos animales
del asfalto más turbio,
bajan de sus rutinas,
masturbando las sombras,
heladas,
del pasado anacrónico,
violento, destemplado,
de las almas en pena
que vagan por la esquina.
Alejadas del rumbo,
de las grandes señoras,
sepultadas en humo.
Carcomidos sus huesos,
en sudor lacrimógeno,
en risas fantasmales
y narcóticas,
que estremecen la noche,
y arrugan la esperanza.
En oscuros rincones,
sus caras enmohecidas
de tristeza y destierro,
susurran al oído
el precio de sus cuerpos.
Princesas de alquiler de los señores.
Al dorso de la luz de la mentira,
las verdades
son piedras sin corona,
arrojadas al mundo
de las buenas costumbres.
Pequeños universos desteñidos,
de escarcha y de silencio.
En esta amnesia provocada,
en los turbios salones,
de la doble moral
que nos gobierna.
Me hundo en las penumbras
de esta noche sinuosa,
de alcohol y nicotina.
Para escribirle un verso
a las bellas princesas,
que vagan por la esquina.
Interesante el mundo que nos presentas. Me gustan esas noches de doble moral que describes, trágicas, no obstante. Un abrazo
 
La crueldad
de las horas nocturnas,
se debaten sinuosas,
sobre los herrumbrados
cascabeles frenéticos,
de las bellas princesas
que caminan la cuadra.
Entre los callejones
deshabitados de señoras,
poblados de maridos,
con billeteras gordas,
y vientres pronunciados.
El trágico momento
en que la luz se devuelve,
al errante infinito,
que todo se lo traga,
y nada es lo que era.
Las bestias de la noche
se acuestan con fantasmas,
y enumeran fracasos
y conjuros silvestres.
Abandonados al hechizo
de las polleras cortas
y las medias de nylon.
Los cerdos animales
del asfalto más turbio,
bajan de sus rutinas,
masturbando las sombras,
heladas,
del pasado anacrónico,
violento, destemplado,
de las almas en pena
que vagan por la esquina.
Alejadas del rumbo,
de las grandes señoras,
sepultadas en humo.
Carcomidos sus huesos,
en sudor lacrimógeno,
en risas fantasmales
y narcóticas,
que estremecen la noche,
y arrugan la esperanza.
En oscuros rincones,
sus caras enmohecidas
de tristeza y destierro,
susurran al oído
el precio de sus cuerpos.
Princesas de alquiler de los señores.
Al dorso de la luz de la mentira,
las verdades
son piedras sin corona,
arrojadas al mundo
de las buenas costumbres.
Pequeños universos desteñidos,
de escarcha y de silencio.
En esta amnesia provocada,
en los turbios salones,
de la doble moral
que nos gobierna.
Me hundo en las penumbras
de esta noche sinuosa,
de alcohol y nicotina.
Para escribirle un verso
a las bellas princesas,
que vagan por la esquina.
Pululan por el inframundo esos personajes de la sociedad sórdida en que se mueven. Y así como remedos de hombres se esfuerzan en presentarse como animales.
Impactantes letras. Un abrazo.
 
Pululan por el inframundo esos personajes de la sociedad sórdida en que se mueven. Y así como remedos de hombres se esfuerzan en presentarse como animales.
Impactantes letras. Un abrazo.
Hola Luis.
El mundo duerme pero la noche no descansa.
Muchas gracias por pasar compañero poeta.
Te mando un gran abrazo!!
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba