marcia segura
Poeta adicto al portal
¡Bautízame!...
Con tu palabra diambulante,
Con tu pena reprimida,
En cada pupila aguada de tus ojos
Amánsame
Como las curvas de los pastizales silvestres
Agasájame
Con tu luna titubeante
Hidrátame
con tu saliva purificadora,
De las saladas aguas,
de los océanos contempladores
Santifícame
Con cada palabra,
Que de tu boca pequeña salga y se haga gigante
y que vuele,
con sus alas de paloma
a mi ego convaleciente de dolores viejos
Verifica mi amor en cada beso,
Que detrás de cada caricia tatuadora
Se esconde una aurora delirante
Santifícame
Con tu credo,
Hecho de palabras buenas y cantos celestiales
Y oremos
al amor del bueno
con olor a zarzamora y finos brebajes
Aquel hilvanado con las tardes dominicales
De calurosos arbustos veraniegos
Besemos
a la aves en pleno vuelo
Acariciemos
a la incertidumbre del destino
Que detrás del cerro florecido
Se esparce un camino
Bendito y certero
Con tu palabra diambulante,
Con tu pena reprimida,
En cada pupila aguada de tus ojos
Amánsame
Como las curvas de los pastizales silvestres
Agasájame
Con tu luna titubeante
Hidrátame
con tu saliva purificadora,
De las saladas aguas,
de los océanos contempladores
Santifícame
Con cada palabra,
Que de tu boca pequeña salga y se haga gigante
y que vuele,
con sus alas de paloma
a mi ego convaleciente de dolores viejos
Verifica mi amor en cada beso,
Que detrás de cada caricia tatuadora
Se esconde una aurora delirante
Santifícame
Con tu credo,
Hecho de palabras buenas y cantos celestiales
Y oremos
al amor del bueno
con olor a zarzamora y finos brebajes
Aquel hilvanado con las tardes dominicales
De calurosos arbustos veraniegos
Besemos
a la aves en pleno vuelo
Acariciemos
a la incertidumbre del destino
Que detrás del cerro florecido
Se esparce un camino
Bendito y certero