rafael tato
Poeta fiel al portal
Entre los surcos violetas
el ojo estremecido del destino
arde en su lágrima del tiempo,
mientras la noche atrapa
la plúmbea sombra
de mi tristeza y mi silencio...
El eco de tu voz
sinfonía invertebrada de la ternura,
emerge ebria de luz y belleza
nacarando el instante de tu indiferencia
en el ámbar verde oscuro
de mi amargura.
Como milenarias algas parpadeantes
pasan las horas desbocadas
y compulsivas,
desgastando el azul de los sueños,
resquebrajando frágiles espejos
en tímida lumbre de recuerdos
humedecidos....
¡Oh! Mujer,
Detrás de los cipreses de tu olvido
mis versos desnudos aún hambrientos
astillan la piedra inamovible
de tu anhelado y grato regreso.
Te espero amada mía
en la luz boreal de mi quebranto
confrontando verdades y mentiras,
decepciones, ansiedades y esperanzas...
He de esperarte
trizando la lágrima de la espera,
bebiendo del amor su incertidumbre,
digiriendo el minuto de la amargura,
alimentando la infinitud
embalsamada de tu ausencia...
Entre los surcos violetas
el ojo estremecido del destino
arde en su lágrima del tiempo,
mientras la noche atrapa
la plúmbea sombra
de mi tristeza y mi silencio...
Tato Ospina
DRA
Colombia
el ojo estremecido del destino
arde en su lágrima del tiempo,
mientras la noche atrapa
la plúmbea sombra
de mi tristeza y mi silencio...
El eco de tu voz
sinfonía invertebrada de la ternura,
emerge ebria de luz y belleza
nacarando el instante de tu indiferencia
en el ámbar verde oscuro
de mi amargura.
Como milenarias algas parpadeantes
pasan las horas desbocadas
y compulsivas,
desgastando el azul de los sueños,
resquebrajando frágiles espejos
en tímida lumbre de recuerdos
humedecidos....
¡Oh! Mujer,
Detrás de los cipreses de tu olvido
mis versos desnudos aún hambrientos
astillan la piedra inamovible
de tu anhelado y grato regreso.
Te espero amada mía
en la luz boreal de mi quebranto
confrontando verdades y mentiras,
decepciones, ansiedades y esperanzas...
He de esperarte
trizando la lágrima de la espera,
bebiendo del amor su incertidumbre,
digiriendo el minuto de la amargura,
alimentando la infinitud
embalsamada de tu ausencia...
Entre los surcos violetas
el ojo estremecido del destino
arde en su lágrima del tiempo,
mientras la noche atrapa
la plúmbea sombra
de mi tristeza y mi silencio...
Tato Ospina
DRA
Colombia