Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Fuiste un día mi antojo, mi deseo.
Despertaba buscándote en la luna
y al tenerte a mi alcance, qué fortuna,
te seguía anhelante… ya me veo.
Tu rechazo iniciaba el devaneo
mas supiste ser cruel, me heriste de una
bofetada en el centro, que oportuna
me rompió en mil añicos… cual me veo.
Arrastré mis pedazos, fraccionada,
los uní con palabras, hice rimas
y entoné en tristes cánticos mis grimas.
Mi dolor me hizo líquida, amargada.
Hoy tus ojos me buscan el reflejo
y en los míos no encuentran un espejo.
Discúlpame este dejo,
ahora que andas solo, sin arreo,
tengo opacos los ojos… no te veo.
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