Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
La calle sisea con su horizonte
de infierno y anestesia
Recuerdas sus piernas largas
y a ella acomodándose las medias.
El impulso de hablar de cosas serias,
y el récord más largo de cerrar los ojos
ante el mendigo en la acera.
El sin sentido, de las voces huecas.
El último intento del ‘quise ser bueno’...
su alquímica inercia.