Mujer

Alonso Vicent

Poeta veterano en el portal
Mujer:

sólo se me ocurre llamarte compañera
de sueños, de ideales, de sufrimientos;
vecina de mis carnes y mis venas,
de lo que creímos siempre y en cada momento.


Orgánica presencia de un ser y un estar en todo,
potencial donde los haya,
parte indivisible de un nosotros
y, a la vez, independientemente humana.


De luchas entiendes,
con la paz siempre sueñas,
de silencios hecha entre los dientes:
mujer, esclava y dueña.


Me visto con tu piel cuando me dejas,
te presto una lágrima para llorar a dúo,
me invento siempre que tú te inventas,
y al reírme contigo me continúo.


Mujer...
 
Mujer:

sólo se me ocurre llamarte compañera
de sueños, de ideales, de sufrimientos;
vecina de mis carnes y mis venas,
de lo que creímos siempre y en cada momento.

Orgánica presencia de un ser y un estar en todo,
potencial donde los haya,
parte indivisible de un nosotros
y, a la vez, independientemente humana.

De luchas entiendes,
con la paz siempre sueñas,
de silencios hecha entre los dientes:
mujer, esclava y dueña.

Me visto con tu piel cuando me dejas,
te presto una lágrima para llorar a dúo,
me invento siempre que tú te inventas,
y al reírme contigo me continúo.

Mujer...


Qué gran poema el tuyo Alonso, toda mujer queremos ser para el compañero elegido para compartir la vida, todo eso que tu dices en tus excepcionales versos.
Qué gusto leerte Alonso. No hay ni un verso perdido, todos son ganados, como un premio a ser mujer.
Gracias por este regalo que nos dejas, Alonso.
Un abrazo fuerte.
Isabel
 
Qué gran poema el tuyo Alonso, toda mujer queremos ser para el compañero elegido para compartir la vida, todo eso que tu dices en tus excepcionales versos.
Qué gusto leerte Alonso. No hay ni un verso perdido, todos son ganados, como un premio a ser mujer.
Gracias por este regalo que nos dejas, Alonso.
Un abrazo fuerte.
Isabel
Fue este un poema, un poema casero, dedicado a mí casera; esa que sigue siendo luz y Vela desde hace mucho, mucho, y que comparte mis carnes y mis huesos. Por añaduría va dedicado a todas las mujeres que nos visten con su presencia, sus buenos sentidos y con su comprensión.
No puedo negar que crecí con tres hermanas y que me reafirmé con otras tres... ya somos siete, je je.
Un gran abrazo, Isabel; que aquí seguimos cuando el trabajo nos lo permite.
 
Mujer:

sólo se me ocurre llamarte compañera
de sueños, de ideales, de sufrimientos;
vecina de mis carnes y mis venas,
de lo que creímos siempre y en cada momento.

Orgánica presencia de un ser y un estar en todo,
potencial donde los haya,
parte indivisible de un nosotros
y, a la vez, independientemente humana.

De luchas entiendes,
con la paz siempre sueñas,
de silencios hecha entre los dientes:
mujer, esclava y dueña.

Me visto con tu piel cuando me dejas,
te presto una lágrima para llorar a dúo,
me invento siempre que tú te inventas,
y al reírme contigo me continúo.

Mujer...

Caminar hombro a hombro así debe ser, que inmenso y precioso poema imágenes todas de rescatar, todas las estaciones del año compartidas en ese caminar al junto al otro, qué deleite, Alonso, leerte y de paso dejar mi huellita en tus excelentes versos. Abrazo desde mi alma hasta la tuya, hasta esos campos tuyos,

ligiA
 
Mujer:

sólo se me ocurre llamarte compañera
de sueños, de ideales, de sufrimientos;
vecina de mis carnes y mis venas,
de lo que creímos siempre y en cada momento.

Orgánica presencia de un ser y un estar en todo,
potencial donde los haya,
parte indivisible de un nosotros
y, a la vez, independientemente humana.

De luchas entiendes,
con la paz siempre sueñas,
de silencios hecha entre los dientes:
mujer, esclava y dueña.

Me visto con tu piel cuando me dejas,
te presto una lágrima para llorar a dúo,
me invento siempre que tú te inventas,
y al reírme contigo me continúo.

Mujer...
Muy bien dicho, Alonso, no se puede expresar mejor.
Recibe un admirado abrazo.
Javier
 
Caminar hombro a hombro así debe ser, que inmenso y precioso poema imágenes todas de rescatar, todas las estaciones del año compartidas en ese caminar al junto al otro, qué deleite, Alonso, leerte y de paso dejar mi huellita en tus excelentes versos. Abrazo desde mi alma hasta la tuya, hasta esos campos tuyos,

ligiA
Una huella dejas muy entrañable, Ligia, en estos versos que son del día a día desde hace muchísimos años. Ya casi somos viejitos, pero cuando calentamos los cuerpos no hay ritmo que se nos resista.
Va este poema para todas las mujeres, esa era la idea, aunque las dificultades y las trabas sigan existiendo en esta sociedad y en las relaciones.
Un gran abrazo desde el bar de turno en un momento de relax a la espera de que se sequen los campos.
 

Bellisimo poema Alonso, cada verso esta escrito con un amor genuino, inconmesurable. Un poema que emociona, sobre todo a las mujeres. El amor es simplemente y sobre todo eso que describes maravillosamente; compartirlo todo, caminar la vida uno al lado del otro y sostenerse mutuamente.
Muchas gracias por compartir tu obra. un gran abrazo con miles de sonrisas.
Muchas gracias, Laly. Aquí seguimos compartiendo ya dos siglos (no enteros, je je), con una complicidad que debiera convertirse en internacional.
Se va adelantando en las condiciones de igualdad, pero falta mucho para que se den plenamente; incluso en mi casa... pero seguimos ocupandonos del mar, de la tierra y de las relaciones...
Allá va una canción junto a un abrazo.
 
Alonso que belleza de poema, ciertamente tienes ese don de la ternura en tus letras,
infinita fuente de esperanza, de vida, de entusiasmo. Es que la vida siempre vale la pena.
Gracias por regalarnos la cálida hermosura de tus letras. Besitos cariñosos vuelen a tus
mejillas.
 
Mujer:

sólo se me ocurre llamarte compañera
de sueños, de ideales, de sufrimientos;
vecina de mis carnes y mis venas,
de lo que creímos siempre y en cada momento.

Orgánica presencia de un ser y un estar en todo,
potencial donde los haya,
parte indivisible de un nosotros
y, a la vez, independientemente humana.

De luchas entiendes,
con la paz siempre sueñas,
de silencios hecha entre los dientes:
mujer, esclava y dueña.

Me visto con tu piel cuando me dejas,
te presto una lágrima para llorar a dúo,
me invento siempre que tú te inventas,
y al reírme contigo me continúo.

Mujer...

Expresa muy bien la aspiración ideal de encontrar la compañera de vida de todos los hombres en esta vida tan dura.
 
Alonso que belleza de poema, ciertamente tienes ese don de la ternura en tus letras,
infinita fuente de esperanza, de vida, de entusiasmo. Es que la vida siempre vale la pena.
Gracias por regalarnos la cálida hermosura de tus letras. Besitos cariñosos vuelen a tus
mejillas.
Entre mujeres y hombres andamos; aunque soy consciente de que tuve suerte. Me crié con tres hermanas y con los años me adoptaron otras tres... ya tengo seis. Me sorprendo, en ocasiones, hablando en femenino, je je.
Muchas gracias a ti, Ana, por llegar a este espacio tan de todos.

Un abrazo.
 
Mujer:

sólo se me ocurre llamarte compañera
de sueños, de ideales, de sufrimientos;
vecina de mis carnes y mis venas,
de lo que creímos siempre y en cada momento.

Orgánica presencia de un ser y un estar en todo,
potencial donde los haya,
parte indivisible de un nosotros
y, a la vez, independientemente humana.

De luchas entiendes,
con la paz siempre sueñas,
de silencios hecha entre los dientes:
mujer, esclava y dueña.

Me visto con tu piel cuando me dejas,
te presto una lágrima para llorar a dúo,
me invento siempre que tú te inventas,
y al reírme contigo me continúo.

Mujer...
Me gustó como describes esa mujer. Sobretodo el final. Mi amistad poética Amarilys
 
Mujer:

sólo se me ocurre llamarte compañera
de sueños, de ideales, de sufrimientos;
vecina de mis carnes y mis venas,
de lo que creímos siempre y en cada momento.

Orgánica presencia de un ser y un estar en todo,
potencial donde los haya,
parte indivisible de un nosotros
y, a la vez, independientemente humana.

De luchas entiendes,
con la paz siempre sueñas,
de silencios hecha entre los dientes:
mujer, esclava y dueña.

Me visto con tu piel cuando me dejas,
te presto una lágrima para llorar a dúo,
me invento siempre que tú te inventas,
y al reírme contigo me continúo.

Mujer...
Muy hermoso. Un gusto leerte.
 
Mujer:

sólo se me ocurre llamarte compañera
de sueños, de ideales, de sufrimientos;
vecina de mis carnes y mis venas,
de lo que creímos siempre y en cada momento.

Orgánica presencia de un ser y un estar en todo,
potencial donde los haya,
parte indivisible de un nosotros
y, a la vez, independientemente humana.

De luchas entiendes,
con la paz siempre sueñas,
de silencios hecha entre los dientes:
mujer, esclava y dueña.

Me visto con tu piel cuando me dejas,
te presto una lágrima para llorar a dúo,
me invento siempre que tú te inventas,
y al reírme contigo me continúo.

Mujer...
Maravilla de poema, podría desglosarse como pétalos de una rosa. Toda mujer quisiera ser así entendida. Un placer leerte.
 
Bella descripción de la mujes ideal. Me gusta especialmente el verso final:
"y al reírme contigo me continúo" Creo que nuestra existencia se amplia en la persona que amamos.

Buenas noches y felices sueños.
 

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