La xana es uno de los personajes más conocidos de las creencias populares del folclore de Asturias (España). Bajo ese nombre genérico se agrupan varios tipos de hadas difundidos en los diversos folclores. Suelen habitar en zonas de aguas puras y cristalinas (agua viva, es decir, arroyos, cascadas, etcétera).
Mujeres de extraordinaria belleza, ataviadas con una túnica, y de larga cabellera rubia que se entretienen en peinarse junto al agua, que muchas veces usan como espejo.
En Asturias por sus lares
entre las frondas y riegas
con una pátina de agua
baja llorando la niebla;
se refugia con su manto
cuando la luna sestea
entre las nubes del cielo
y el manto de las estrellas.
La noche es de noche oscura
sin luces y boca negra
como el paladar de un perro
o una mortaja cualquiera;
llora un manantial que gime
y en su llanto se recrea
el lamento de los sapos
con su concierto de quejas.
De la misteriosa fuente
y entre las aguas someras
el peregrino nenúfar
se columpia y se pasea.
Mostrando sus negros ojos
y unas lacias cabelleras
salen las xanas bailando
desnudas por la ribera.
Con sus voces harán coro
para emocionar la tierra
y esas pequeñas figuras
parecen de nácar hechas.
Sobre sus senos relucen
collares de gotas, perlas,
donde la luz de la luna
parece que centellea.
Y a esos cuerpos vaporosos
preñados de transparencias
la túnica que los cubre
son los jirones de niebla.
PepeSori
SafeCreative
Febrero2022
Mujeres de extraordinaria belleza, ataviadas con una túnica, y de larga cabellera rubia que se entretienen en peinarse junto al agua, que muchas veces usan como espejo.
En Asturias por sus lares
entre las frondas y riegas
con una pátina de agua
baja llorando la niebla;
se refugia con su manto
cuando la luna sestea
entre las nubes del cielo
y el manto de las estrellas.
La noche es de noche oscura
sin luces y boca negra
como el paladar de un perro
o una mortaja cualquiera;
llora un manantial que gime
y en su llanto se recrea
el lamento de los sapos
con su concierto de quejas.
De la misteriosa fuente
y entre las aguas someras
el peregrino nenúfar
se columpia y se pasea.
Mostrando sus negros ojos
y unas lacias cabelleras
salen las xanas bailando
desnudas por la ribera.
Con sus voces harán coro
para emocionar la tierra
y esas pequeñas figuras
parecen de nácar hechas.
Sobre sus senos relucen
collares de gotas, perlas,
donde la luz de la luna
parece que centellea.
Y a esos cuerpos vaporosos
preñados de transparencias
la túnica que los cubre
son los jirones de niebla.
PepeSori
SafeCreative
Febrero2022