Una persona sola en una casa vacía. “¡Hola como estás!” se escuchó. Amanecía y ya se levantaba de la cama. Se fue al baño a lavarse los dientes como de costumbre. “¿Tienes hambre?” y se puso a preparar el desayuno. Desayunaron juntos. “¿Y ahora que vas a hacer?” pues leeré un libro. Luego, pasaron dos horas y no sabía qué hacer. “¿Por qué no jugamos un poco?” no quiero jugar, quiero saber la verdad. Ella me amaba y no sé porqué me dejo. Se fue y quedaste tú. “¿Y qué más podías esperar? nos lo arreglamos para estar el mayor tiempo con ella". Y te olvidas de una cosa, yo lo amaba más que a ti, pero perdí. Ahora estoy contigo: soledad. La incondicional la que nunca se va y siempre se queda con uno.