Maria Beatriz Vicentelo C
Poeta recién llegado
CONQUISTA
Cuando siento tu enojo, pujando el sentimiento
gruñendo voz de alarma, por rutas del destino,
el tañido en campanas del bronce femenino
invoca el sosegar… don del temperamento
Y me vuelvo estornino negro azabache al viento
salpicando de verde, rubí, blanco el camino
para en gasas de luces tus “aires de beduino”
caigan ante mi vientre, con jadeos de aliento
De mí, llanto no esperes… ¡Espera una conquista!
Con lucidez, con nimia mascarada pleitista
para en el dulce amiste de una lucha inventada
hundirte entre mis mantas en forcejeo loco
y con mis manos, dedos en tu cuerpo, de a poco
agites de placer ¡Tu noche alucinada!
Beatriz Vicentelo
Derechos Reservados
Cuando siento tu enojo, pujando el sentimiento
gruñendo voz de alarma, por rutas del destino,
el tañido en campanas del bronce femenino
invoca el sosegar… don del temperamento
Y me vuelvo estornino negro azabache al viento
salpicando de verde, rubí, blanco el camino
para en gasas de luces tus “aires de beduino”
caigan ante mi vientre, con jadeos de aliento
De mí, llanto no esperes… ¡Espera una conquista!
Con lucidez, con nimia mascarada pleitista
para en el dulce amiste de una lucha inventada
hundirte entre mis mantas en forcejeo loco
y con mis manos, dedos en tu cuerpo, de a poco
agites de placer ¡Tu noche alucinada!
Beatriz Vicentelo
Derechos Reservados
Última edición: