Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Ay de aquel que no vuelva a ser el niño
que se jugó la infancia y cuatro vuelos
para así despegar de adultos suelos.
¿Me prestas tu mirada con un guiño?
Traviesos fuimos siempre, con cariño,
y compartimos sueños y camelos,
miedos a la medida y sus desvelos,
y un ansia de volar con desaliño.
Para volar, la altura no es la cima.
Para soñar, la noche es una parte.
Te presto un par de ojos ya cansados.
Se reinventa en tus ojos mi autoestima,
mis sueños solo buscan no coartarte...
Y ya. ¡Cómete el mundo en dos bocados!
que se jugó la infancia y cuatro vuelos
para así despegar de adultos suelos.
¿Me prestas tu mirada con un guiño?
Traviesos fuimos siempre, con cariño,
y compartimos sueños y camelos,
miedos a la medida y sus desvelos,
y un ansia de volar con desaliño.
Para volar, la altura no es la cima.
Para soñar, la noche es una parte.
Te presto un par de ojos ya cansados.
Se reinventa en tus ojos mi autoestima,
mis sueños solo buscan no coartarte...
Y ya. ¡Cómete el mundo en dos bocados!