La Sexorcisto
Lluna V. L.
El día anterior a conocerla
pasé una noche soñando mucho
quizás fue por culpa de la fiebre,
no fueron pesadillas,
tampoco recordaba mucho,
se me aparció mi husky dándome
un lenguetazo en la mejilla
y estuve hablando
con mi hermano de algo,
por la mañana me levanté hecha polvo
me hice dos cafés bien cargados
y después salí a pasear en chándal
con las gafas de sol puestas
para pasar de la agorafobia,
en eso que iba ensimismada a lo mío
cuando ví un par de Yorksires muy monos correteando por el bulevar de la urbanización,
me fuí a tocarlos y los perritos
me ladraron como locos,
entonces apareció ella
de detrás de unos árboles,
flaca y huesuda, fue directa
a calmar a sus mascotas y me pidió disculpas,
yo hacía poco que me había mudado
a la urbanización, no conocía a nadie,
nos presentamos y agradecí la conversación,
charlamos un rato de tonterías, ella me hablaba con su exótico acento francés,
y en un momento dado me dijo:
tú tienes luz,
en ese momento sonreí,
pero con esa risa que tienes por dentro
que no se vé,
de inmediato mi lado guasón saltó:
Y yo que creía que me iba
a burrir más que las ostras aquí,
me parece que me lo voy a pasar pipa.
pasé una noche soñando mucho
quizás fue por culpa de la fiebre,
no fueron pesadillas,
tampoco recordaba mucho,
se me aparció mi husky dándome
un lenguetazo en la mejilla
y estuve hablando
con mi hermano de algo,
por la mañana me levanté hecha polvo
me hice dos cafés bien cargados
y después salí a pasear en chándal
con las gafas de sol puestas
para pasar de la agorafobia,
en eso que iba ensimismada a lo mío
cuando ví un par de Yorksires muy monos correteando por el bulevar de la urbanización,
me fuí a tocarlos y los perritos
me ladraron como locos,
entonces apareció ella
de detrás de unos árboles,
flaca y huesuda, fue directa
a calmar a sus mascotas y me pidió disculpas,
yo hacía poco que me había mudado
a la urbanización, no conocía a nadie,
nos presentamos y agradecí la conversación,
charlamos un rato de tonterías, ella me hablaba con su exótico acento francés,
y en un momento dado me dijo:
tú tienes luz,
en ese momento sonreí,
pero con esa risa que tienes por dentro
que no se vé,
de inmediato mi lado guasón saltó:
Y yo que creía que me iba
a burrir más que las ostras aquí,
me parece que me lo voy a pasar pipa.