<<HIPOLITO>>
Poeta asiduo al portal
Confieso que mis demonios
han sometido a mi amor por ti
que los infiernos
se han congelado de tanta rabia
que no ha habido canción que me salve
ni recuerdo que te logre rescatar
Confieso tu boca saborizada en Coca Cola
y los huracanes que detuve al oler tu pelo
es que nadie puede detener un oleaje
y yo detuve hasta los pálpitos
de este viejo corazón
Es que el Diablo me teme
porque le conozco sus mentiras
es que no hay secreto
que no logre averiguar
ni confesión que me haga temblar
Confieso que mis demonios me han sometido
me tomaron de la mano
provocando que llegue a amar la oscuridad
Me hablaron al oído
y con dudas desnudaron ese amor
Me inundaron de alcohol y rabia
pero no puedes emborracharme
no puedes engañar
al Señor del engaño y del ocultar
Confieso que te he amado detrás de mis ojos
que pude morir en el absoluto silencio
pero erré al dejarme comandar por las emociones
y liberé demonios
tirando la palabra de Dios lejos de mí
Confieso que tu piel
es más que un pétalo de una flor
confieso que bailar contigo
desató tsunamis en mi interior
pero hasta el Diluvio se detuvo
y este corazón cansado también
Hasta los relojes se pueden detener
hasta el libro más extenso se llega a leer
Hasta este maldito amor se pudo detener
es tiempo de encerrar de nuevo esos demonios
es tiempo de decirte simplemente Adiós.
han sometido a mi amor por ti
que los infiernos
se han congelado de tanta rabia
que no ha habido canción que me salve
ni recuerdo que te logre rescatar
Confieso tu boca saborizada en Coca Cola
y los huracanes que detuve al oler tu pelo
es que nadie puede detener un oleaje
y yo detuve hasta los pálpitos
de este viejo corazón
Es que el Diablo me teme
porque le conozco sus mentiras
es que no hay secreto
que no logre averiguar
ni confesión que me haga temblar
Confieso que mis demonios me han sometido
me tomaron de la mano
provocando que llegue a amar la oscuridad
Me hablaron al oído
y con dudas desnudaron ese amor
Me inundaron de alcohol y rabia
pero no puedes emborracharme
no puedes engañar
al Señor del engaño y del ocultar
Confieso que te he amado detrás de mis ojos
que pude morir en el absoluto silencio
pero erré al dejarme comandar por las emociones
y liberé demonios
tirando la palabra de Dios lejos de mí
Confieso que tu piel
es más que un pétalo de una flor
confieso que bailar contigo
desató tsunamis en mi interior
pero hasta el Diluvio se detuvo
y este corazón cansado también
Hasta los relojes se pueden detener
hasta el libro más extenso se llega a leer
Hasta este maldito amor se pudo detener
es tiempo de encerrar de nuevo esos demonios
es tiempo de decirte simplemente Adiós.