Eósforo
Poeta asiduo al portal
No me basta ver el paisaje
No entiendo el pasadizo de la tarde,
cómo no vi el cuadro de La maja,
la Q de corazones, la baraja,
y el cofre de poemas de un cobarde.
Antes de que mi labio el cielo guarde
déjame enseñarte la sonaja
que forma largos puentes y que encaja.
¡Escojo yo, que el verbo se resguarde!
Háblame en silencio con tus labios
y dime cuantas flores tienen los vergeles;
corta la flor rosada el mismo día.
Cuéntame de tus sueños sin resabios;
y vístete preciosa en sintonía,
antes que de amarillos... los claveles.
No entiendo el pasadizo de la tarde,
cómo no vi el cuadro de La maja,
la Q de corazones, la baraja,
y el cofre de poemas de un cobarde.
Antes de que mi labio el cielo guarde
déjame enseñarte la sonaja
que forma largos puentes y que encaja.
¡Escojo yo, que el verbo se resguarde!
Háblame en silencio con tus labios
y dime cuantas flores tienen los vergeles;
corta la flor rosada el mismo día.
Cuéntame de tus sueños sin resabios;
y vístete preciosa en sintonía,
antes que de amarillos... los claveles.
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