Francisco Redondo Benito
Moderador/enseñante del subforo de MÉTRICA y RIMA
Referencia de imagen: http://shakespeare.emory.edu/illustrations/Millais.Ophelia.jpg
Nunca pudieron ser, nunca incendiaron
sus ardientes delirios las almohadas;
nunca el carmín fluyente de la herida
se derramó en el blanco de las sábanas.
Nunca pudieron ser mas que suspiros,
torbellinos de anhelos que pugnaban
por encarnarse en círculos de vida,
por ser vida carnal, realizada.
Nunca pudieron ser más que suspiros
los dulces sueños de la reina Wanda.
Nunca pudieron ser. Donde el susurro
de un sincero amador puertas franqueara,
la arenga fiera, acerba, desmedida,
del fosco pretendiente, atroz demanda,
alarido altanero que en combate
huella una flor en tierra conquistada,
alarma en corazón que amor quería
suscitó por salvar la tierra patria.
Nunca pudieron ser más que suspiros
los dulces sueños de la reina Wanda.
Nunca rehén de lesa patria fuera,
nunca de un invasor la barragana;
nunca su blanca mano excusa impía
fuera de una Polonia esclavizada.
Duro es buscar la muerte una doncella,
llena de sueños que no habrán mañana;
triste es pedir amparo al padre Vístula
y disolver los sueños en sus aguas.
Nunca pudieron ser más que suspiros
los dulces sueños de la reina Wanda.
Pero los sueños no murieron nunca:
en las hebras del agua entrelazada,
entre cisnes de luna y percas de oro,
escondieron los sueños su esperanza:
Mil vidas en amor que nunca fueron,
mil sendas por andar que truncó el agua,
mil historias posibles, mil desmayos
en plenitud de gozo que aguardaran.
Nunca pudieron ser más que suspiros
los dulces sueños de la reina Wanda.
Amor tranquilo, pleno de armonías,
cómo estanque de linfa sosegada,
amor guerrero, turbulento y fuerte
cual caudal despeñado de agua brava;
amor oculto, intenso, contenido
cómo una vena hundida, subterránea;
amor superficial y jardinero
que beben las raíces de las plantas.
Nunca pudieron ser más que suspiros
los dulces sueños de la reina Wanda.
Amor poeta, apasionado y alto,
agua de geiser al azul lanzada;
amor contemplativo, agua de pozo,
con su luna cautiva, desposada;
amor romántico, amor aventurero,
del agua fugitiva no encauzada;
amor, por fin, amor; amor y sueños,
amor de fuente, surtidor y agua.
Nunca pudieron ser más que suspiros
los dulces sueños de la reina Wanda.
Aún rondan por el agua los destinos
que la reina doncella declinara,
aún quedan sueños por realizarse
de los que el Vístula en su caudal llevara.
Y, quizá, tomen cuerpo, carne, vida,
por milagro del agua renovada,
en el eterno renacer de sueños
que a las bodas se llevan las polacas.
Quizá si puedan ser más que suspiros,
al fin, los sueños de la reina Wanda.
:: Con todo el respeto del mundo me acerco a tu poema. Realmente, además de técnica posee un gran sentimiento. La reseña histórica me vino de diez.