Versólogo
Poeta recién llegado
Aprendí a desdeñar el loor vano
del vulgo caprichoso y tornadizo.
Soy feliz meditando y no agonizo
por un aplauso estéril, de secano.
Las nubes saben bien que las corrientes
son necias y antojadas. Norte o sur,
genio o villano, dijo el torpe augur.
¡Yo soy más que tormentas estridentes!
Ya no busco el maná de oro en casas
codiciosas. Ya no me desaliento
ni suplico, abrumado y avariento,
por la gloria traviesa de las masas.
Solo quiero comer del fruto vivo
de la muerte. Y vivir como el olivo.
del vulgo caprichoso y tornadizo.
Soy feliz meditando y no agonizo
por un aplauso estéril, de secano.
Las nubes saben bien que las corrientes
son necias y antojadas. Norte o sur,
genio o villano, dijo el torpe augur.
¡Yo soy más que tormentas estridentes!
Ya no busco el maná de oro en casas
codiciosas. Ya no me desaliento
ni suplico, abrumado y avariento,
por la gloria traviesa de las masas.
Solo quiero comer del fruto vivo
de la muerte. Y vivir como el olivo.