Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te invito a jugar a ignorar
que ya no nos amamos,
ignoremos aquella primera vez tuya y nuestra
Hagámosnos de la vista gorda y los sentimientos magros como el día recién nacido
Juguemos a esconder las palabras
espinadas como erizos marinos que llevan veneno en sus piel.
Olvidemos aquel sentir expuesto como espada afilada sobre el cuello del amor.
Hagamos lo que mejor sabemos para esconder lo que sentimos al final de cada discusión.
Juguemos a ignorar que nos conocemos y sepamos nuestros nombres sin importar que ya lo hicimos
Deja que el río seco abra sus fuentes olvidadas y sigan el canal de su memoria como pez que vuelve a su hogar.
Yo prometo más tiempo, más preámbulos y menos ansiedad que antes y, más silencio, para no decir lo que no debo.
Para no recordarte lo que ignoramos en este juego y no volver a jugar a ignorar.
que ya no nos amamos,
ignoremos aquella primera vez tuya y nuestra
Hagámosnos de la vista gorda y los sentimientos magros como el día recién nacido
Juguemos a esconder las palabras
espinadas como erizos marinos que llevan veneno en sus piel.
Olvidemos aquel sentir expuesto como espada afilada sobre el cuello del amor.
Hagamos lo que mejor sabemos para esconder lo que sentimos al final de cada discusión.
Juguemos a ignorar que nos conocemos y sepamos nuestros nombres sin importar que ya lo hicimos
Deja que el río seco abra sus fuentes olvidadas y sigan el canal de su memoria como pez que vuelve a su hogar.
Yo prometo más tiempo, más preámbulos y menos ansiedad que antes y, más silencio, para no decir lo que no debo.
Para no recordarte lo que ignoramos en este juego y no volver a jugar a ignorar.