La talla del ébano y el elefante
el mar de crucigramas las esbeltas columnas
y la estela dorada
la senda abierta de las maravillas…
el verano de los horizontes lilas,
Nicole y las palomas mensajeras
los rincones donde refresca la sombra y la vegetación conversa,
y cuando se siente uno verdaderamente saciado
y cuando siente medio lleno ese vaso de la virtud:
encontrar tus manos
encontrar lo apacible
y sentir en los mástiles el filo de la palabra “capacidad”.