Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te vi dormida,
arropada por el tiempo
que al fin supo entendernos.
Con tu conciencia
tranquila en la almohada
disfrutabas de la nube,
de su lluvia interna;
deslizabas el cuerpo por el lecho
borrando las fatigas como el agua,
soñándome a ti misma
en ese sueño,
sin palabras superfluas,
con la razón bien despierta.